El último presidente paraguayo, Nicanor Duarte Frutos, ayer
al prestar juramento como senador pleno. Un amplio abanico
de partidos anuló el acto, argumentando que su carácter
de ex mandatario lo obliga a ocupar una banca con voz, pero
sin voto.
Asunción (EFE, ANSA) - La mayoría del Senado paraguayo anuló ayer el juramento como senador del ex presidente del país Nicanor Duarte y confirmó en ese lugar a otro miembro del Partido Colorado, que en los comicios del 20 de abril último pasó a la oposición tras 61 años en el poder. La decisión puso en entredicho la autoridad del presidente de la cámara alta, Enrique González Quintana, quien le había tomado juramento en presencia de la minoría de ese cuerpo legislativo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El juramento de Duarte había sido impedido varias veces por los grupos que respaldan al mandatario del país, el ex obispo Fernando Lugo, con el argumento de que como ex gobernante debe asumir como senador vitalicio, con voz pero sin voto, y no como titular.
Por ello, en la sesión preparatoria del 30 de junio pasado, había asumido provisionalmente en su lugar Jorge Céspedes, cuyo escaño quedó ahora firme con el apoyo de 24 de los 25 senadores presentes en la sala.
El senador Miguel Abdón Saguier, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), de centroderecha y soporte político del gobierno de Lugo, planteó esa moción y argumentó que los procedimientos «fueron violados por la minoría, al tomar juramento a Duarte», quien en las votaciones de abril encabezó la lista «colorada» al Senado.
Propuesta
La propuesta fue respaldada por la mayoría de la cámara alta, que fue encabezada por su vicepresidente, Oscar Denis, también del PLRA, y acompañada por grupos minoritarios aliados de Lugo, así como por el opositor Partido Patria Querida (PPQ).
González Quintana, de la opositora Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (UNACE), que lidera el general retirado Lino Oviedo, había invocado decisiones de la Justicia electoral y de la Corte Suprema para justificar el haberle tomado el polémico juramento ante senadores «colorados» del grupo de Duarte y de su agrupación.
Algunos aliados de Lugo en el Congreso sustentaron que el juramento de Duarte fue fruto de un presunto pacto entre el ex presidente y Oviedo, que permitió a este último recuperar la libertad y luchar por la presidencia del país en abril pasado.
Pero la crisis no es gratuita para el oficialismo, ya que UNACE accedió a la titularidad del Senado y, por ende, del Congreso gracias a una negociación con los partidos que sustentan a Lugo, pacto que tenía el objetivo de asegurar la gobernabildad, habida cuenta de la falta de mayoría propia del gobierno. Lo ocurrido ayer pone en peligro ese pacto, dijeron analistas, abriendo un signo de interrpgación sobre el futuro de las iniciativas de Lugo en el Congreso.
Dejá tu comentario