Washington (AFP, ANSA) - Un batallón del nuevo ejército iraquí se negó a dirigirse a Falluja para reforzar a los soldados estadounidenses que están combatiendo contra los rebeldes sunnitas para volver a controlar la ciudad, afirmó ayer «The Washington Post».
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El diario, que cita a altos responsables militares estadounidenses en Bagdad, indicó que este incidente, producido el último 5 de abril, atenta contra el futuro del plan estadounidense de transferencia de la seguridad a las fuerzas iraquíes.
El Segundo Batallón de las Fuerzas Armadas Iraquíes, que cuenta con 620 hombres, se negó a combatir después de que varios de sus soldados fueron tiroteados en un barrio chiita de Bagdad, cuando se dirigían hacia Falluja, precisó al diario el general Paul Eaton. Según esa fuente, el convoy se devolvió y regresó a su base en Taji, al norte de la capital iraquí.
El periódico citó a Eaton diciendo que los iraquíes insistieron en que «no se alistaron para combatir a iraquíes». Eaton se negó a calificar este incidente como una sublevación, y dijo que se trataba más bien de un «fracaso de comando».
Por su parte, la senadora republicana Susan Collins dijo ayer a la cadena ABC que la información es «muy perturbadora». «Los planes (del gobierno de George W. Bush) para transferir el poder el 30 de junio dependen de que las fuerzas de seguridad iraquíes estén en su lugar, bien entrenadas y capaces de responder a brotes de violencia», dijo la senadora, que integra el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado. «Todos queremos ponerle una cara iraquí a este gobierno», dijo Collins, «pero si le transferimos el poder antes de tener un clima de seguridad estable en el país, esto no va a tener éxito».
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