El Senado estadounidense dio un paso importante hacia el cierre de las discusiones sobre una propuesta de ley migratoria bipartidista al aprobar limitar los debates en torno a una enmienda clave a la iniciativa legislativa, que de este modo será sometida a sufragio esta misma semana.
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Con 67 votos a favor y 37 en contra, la moción para cerrar los debates a la enmienda presentada la semana pasada por dos senadores republicanos y que refuerza significativamente la seguridad fronteriza superó holgadamente los 60 mínimos requeridos.
Esto se considera una fuerte señal de que el texto legislativo final, la propuesta S.744 elaborada por el denominado "Grupo de los Ocho" (cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos), logará apoyos suficientes cuando también sea sometida a sufragio en los próximos días, puesto que entre los que votaron afirmativamente hay un número considerable de republicanos, 15.
Aunque los demócratas del presidente Barack Obama tienen la mayoría en el Senado, necesitaban el apoyo de varios republicanos no sólo para hacer avanzar esta moción, sino también para hacer una demostración de fuerza de cara al resto del aún largo camino legislativo que le queda a la reforma migratoria.
De hecho, poco antes de la votación Obama había pedido el "apoyo más fuerte posible" en el Senado a la reforma migratoria para "lograr ponerle fin a este asunto antes del descanso de verano" boreal.
La Casa Blanca ha realizado grandes esfuerzos por apoyar la propuesta migratoria del "Grupo de los Ocho", ya que se considera que ésta podría convertirse en la única iniciativa legislativa significativa que Obama logre cerrar en su segundo mandato.
Según uno de los promotores clave de la reforma migratoria, el senador demócrata Chuck Schumer, la votación de logró su objetivo.
"Esta votación demuestra que las fuerzas pro-inmigración de ambos partidos siguen haciendo avances", dijo el coautor de la S.744, que prevé una vía -condicionada a la seguridad fronteriza- para la ciudadanía de los 11 millones de indocumentados que hay en el país.
"Somos conscientes de que tenemos todavía un largo y duro camino ante nosotros, pero esta votación nos da viento de cola", celebró.
El objetivo de la votación de era avanzar más rápido en las deliberaciones finales y votar también en los próximos días sobre todo el paquete legislativo del "Grupo de los Ocho".
Para ello, el Senado votó primero una moción de "cloture" sobre la enmienda elaborada por los senadores republicanos Bob Corker y John Hoaven.
Entre otros, esta enmienda prevé duplicar hasta 40.000 el número de agentes fronterizos y doblar también hasta cubrir 1.126 kilómetros la extensión de la valla divisoria entre Estados Unidos y México, todo ello a un coste de al menos 30.000 millones de dólares.
Con la aprobación de la moción, los debates sobre esta enmienda sólo podrán prolongarse un máximo de 30 horas antes de la votación final de la iniciativa. Así, el texto de la enmienda podría ser votado a mediados de semana, probablemente el miércoles.
De lograr el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, continuar con su calendario, una vez aprobada formalmente la enmienda se procederá a seguir el mismo camino de limitar el debate para pasar a la votación de toda la propuesta de ley S.744 casi de forma inmediata.
Reid ha declarado desde que comenzaran los debates en el Senado su intención de acabar con toda la revisión y votación de la propuesta de ley por parte de la Cámara Alta antes del receso por la fiesta nacional del 4 de julio.
La seguridad fronteriza se había convertido en el principal obstáculo para lograr que la S.744 obtuviera en el Senado un apoyo bipartidista, algo considerado clave no sólo por los votos requeridos en la Cámara Alta para su aprobación, sino sobre todo como fuerte mensaje de cara a su posterior llegada a la Cámara de Representantes. Allí, los republicanos son mayoría y han mostrado las mayores reticencias a la vía para la ciudadanía prevista en la normativa.
De ahí que la enmienda de Hoaven y Corker que vivió su primera votación fuera recibida con los brazos abiertos pese a su alto precio por los defensores de la reforma migratoria, ya que según éstos deja "sin excusas" a los críticos con la propuesta de ley.
Así lo interpretaron grupos de cabildeo a favor de la reforma.
"Los republicanos ya no pueden esconderse detrás de la seguridad fronteriza como un obstáculo para apoyar la reforma migratoria", afirmó la portavoz de la coalición FIRM, Kica Matos.
"Esta votación (...) significa que 11 millones de inmigrantes están mucho más cerca del día en el que podrán vivir libremente y contribuir de forma total al país que consideran su hogar", dijo por su parte el director de America's voice, Frank Sharry.
Pero en una muestra de que pase lo que pase en el Senado sobre el futuro de la normativa sigue pendiendo un gran interrogante, el senador republicano Rand Paul, que en contra de la enmienda, advirtió el domingo en CNN que la iniciativa no tiene futuro.
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