No obstante, «tenemos un fuerte interés en la estabilidad económica de Turquía», agregó Boucher en tono diplomático. La tensión fue ayer importante en los mercados turcos, donde la Bolsa llegó a retroceder 11,3%. -La Casa Blanca admitió que la votación del sábado fue una «sorpresa» que complicará sus planes para un ataque a Irak. «Este voto fue una sorpresa, tanto para los funcionarios turcos como para los funcionarios estadounidenses», indicó el vocero presidencial,
En tanto, la Casa Blanca volvió a restar importancia al desmantelamiento de los misiles iraquíes Al-Samud II, que ayer continuó con seis unidades destruidas en Taji.
Fleischer insistió en que, aunque Saddam Hussein haya destruido 16 misiles, «aún tenemos que ver» qué ocurrió con decenas de miles de litros de diversos tipos de productos para elaborar armas químicas y biológicas que los inspectores de la ONU detallaron en la década de 1990.
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