Manifestantes de Arizona en contra de la jueza Bolton que suspendió los artículos más polémicos de la ley
Después de despertar todo tipo de polémicas, la Ley Arizona, la más rigurosa norma contra la inmigración ilegal sancionada por ese estado de EEUU de mayoría republicana, entró en vigencia pasada medianoche aunque debilitada por un fallo que suspendió temporariamente los artículos más controvertidos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La medida SB 1070 comenzó a regir en medio de un debate público acerca de su contenido. Recibió todo tipo de rechazos, incluido el del gobierno nacional encabezado por el presidente demócrata Barack Obama, que la fustigó públicamente.
En Phoenix, capital del estado de Arizona limítrofe con México, el comienzo de la jornada transcurrió en calma, según reportó la cadena estadounidense CNN.
En los últimos días se sucedieron, frente a la sede del gobierno estadual, grupos que felicitaban a las autoridades por criminalizar la inmigración ilegal y otros que consideran esta ley una invitación abierta al acoso y la discriminación racial.
Sin embargo, la jueza federal, Susan Bolton, sorprendió admitió que la vigencia de la norma tiene un alcance parcial, "por lo menos hasta que las cortes tengan la oportunidad de escuchar el caso completo".
Entre las disposiciones bloqueadas figura la que obliga a la policía a determinar el estatus migratorio de toda persona detenida en la calle, presa o arrestada si hay "sospechas razonables" de que está ilegalmente en el país.
La jueza también paralizó otros artículos controversiales como el que acelera los procesos de deportación, tipifica como delito el hecho de no portar documentos, y criminaliza recoger a un indocumentado en cualquier medio de transporte.
En cambio deja vigentes otros aspectos, como el que castiga a quienes den trabajo a inmigrantes ilegales y la creación de mecanismos de reclamo en el que caso de que alguien se sienta víctima de discriminación racial.
Junto con la decisión de la jueza se renovó la esperanza de las personas que desde hace días manifiestan en el centro de Phoenix, la capital de un estado donde organizaciones de inmigrantes calculan que 70 por ciento de ellos, la mayoría jornaleros rurales, son indocumentados.
Por su parte, la gobernadora de Arizona, la republicana Jan Brewer, quien impulsó la medida, aprobó la SB 1070 el 23 de abril y los actos de discriminación hacia la comunidad hispana comenzaron a profundizarse.
Por temor a un incremento desmesurado de agresiones y persecuciones, esto llevó a que una parte de la población de origen latinoamericano comenzara a migrar hacia otros estados o hacia México.
Dejá tu comentario