El despliegue de los bombarderos se debe al aumento de tensión con Corea del Norte, aunque el portavoz del Pentágono sostiene que la decisión «no busca ser agresiva, sino que es más por prudencia», visto que el gobierno de Pyongyang se niega a abandonar su programa de desarrollo nuclear.
Los bombarderos, dirigidos hacia la isla de Guam, podrían en el futuro proteger a los aviones espía estadounidenses. El gobierno de Estados Unidos todavía no tomó una decisión, y con esta noticia, las operaciones de los aviones espía en cercanías de la península coreana, por ahora, serán suspendidas para disminuir las tensiones.
A principios de febrero, unidades dotadas de bombarderos estadounidenses B-52 y B-1 recibieron la orden de mantenerse preparados para ser desplazadas al Pacífico -sin duda, en Guam-para apoyar oficialmente a las fuerzas estadounidenses en Corea del Sur.
Esta decisión fue tomada a petición del comandante de las fuerzas estadounidenses en el Pacífico, el almirante
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