19 de febrero 2003 - 00:00

EE.UU. presionará a la ONU para iniciar ataque a Irak

Washington (AFP, El Mundo, ANSA) - Estados Unidos sigue adelante con su estrategia de activar la opción militar contra el régimen iraquí, luego del respaldo europeo a atacar Bagdad «como último recurso». La Casa Blanca planea presentar esta semana una segunda resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en la que considerará «probado que Irak cometió nuevas violaciones» a lo dispuesto en el anterior dictamen de Naciones Unidas, por lo tanto deben llevarse a cabo las «serias consecuencias» advertidas.

No obstante, el presidente George W. Bush recordó que a su entender «no tenemos necesidad de una segunda resolución», ya que lo dispuesto el 8 de noviembre por el consejo «es suficiente».

«La democracia es algo muy bello» y «la gente tiene derecho a expresar su opinión», afirmó Bush en relación con las masivas manifestaciones en todo el mundo en contra de la guerra.

Un funcionario de la Secretaría de Estado indicó que esa resolución sería presentada «rápidamente», aunque ello chocará previsiblemente con Francia, que ya anticipó que en las actuales condiciones vetará una nueva iniciativa en esos térmimos. También Rusia y China, y la mayoría de los otros países miembros del Consejo con voto pero sin veto, están mucho más próximos a dar más tiempo a los inspectores que a desatar una guerra.

• Otra resolución

Ari Fleischer, portavoz de la Casa Blanca, añadió por su parte que la administración norteamericana seguía examinando con sus aliados «una segunda resolución, que podría ser anunciada a partir de esta semana, quizás la próxima».

Continuando con su retórica belicista, el presidente estadounidense arremetió contra el jefe de Estado iraquí acusándolo de ser una amenaza para Estados Unidos.
«Saddam representa una amenaza para Estados Unidos y vamos a ocuparnos de él», dijo.

«La guerra es mi última opción, pero si Saddam Hussein decide no desarmarse, dirigiremos a una coalición de países voluntarios para hacerlo», insistió el presidente norteamericano. Por el contrario, el embajador de Irak ante la ONU,
Mohammed Al Douri, consideró que la cooperación de su país con Naciones Unidas «es plena y no tiene precedentes».

Bush dialogó también con el príncipe heredero saudita
Abdullah Bin Abdul Aziz, un aliado clave en la zona de conflicto. «Discutieron la guerra contra el terrorismo, y también la amenaza que el Saddam Hussein representa en la región», dijo Fleischer. No obstante, el ministro de Defensa saudita, Abdulrahman Bin Abdul Aziz, dijo el lunes que tropas extranjeras no podrán utilizar Arabia Saudita como base de operaciones.

Por otra parte, el jefe de la Casa Blanca acogió favorablemente la decisión de la OTAN de defender a Turquía en caso de guerra con Irak, así como la declaración común de la Unión Europea (UE), celebrada también por el ruso
Vladimir Putin, que hace un llamamiento a Bagdad para que se desarme pero que no impidió que ayer resurgieran disputas entre los líderes continentales (ver aparte).

En cuanto a Turquía, Bush indicó que «todavía esperaba» llegar a un acuerdo sobre el monto de la asistencia económica que proporcionaría Estados Unidos a Ankara, para compensar su ayuda en el marco de una eventual guerra contra Irak, que es reclamada por el jefe del partido oficial turco,
Recep Tayyip Erdogan. Además, el presidente turco, Ahmet Necdet Sezer, afirmó por su parte que sería necesaria una segunda resolución de la ONU que autorizara el recurso a la fuerza contra Irak antes del despliegue de soldados en Turquía.

En Bagdad, «decenas» de misiles Al Samud prohibidos, pero se cree que declarados por el régimen, fueron inventariados por los inspectores de desarme de la ONU en Irak.

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