Otro vehículo militar estadounidense fue atacado ayer cerca de la ciudad iraquí de Falluja.
Falluja (AFP, EFE, Reuters, ANSA, DPA) - El administrador civil estadounidense de Irak, Paul Bremer, prometió ayer que «no quedará impune» la matanza de cuatro contratistas civiles estadounidenses el miércoles en Falluja, cuyas imágenes conmocionaron a los Estados Unidos recordando las de sus soldados mutilados en Somalia en 1993. En tanto, el general Mark Kimmitt, jefe adjunto de Operaciones de la coalición, prometió que «las fuerzas de la coalición responderán.Volverán y buscarán a los responsables de este acto bestial. Será en el momento y lugar que determinemos. Será algo metódico, preciso y abrumador».
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Los cuatro cadáveres -cuyas identidades, sugestivamente, no fueron dadas a conocer por la empresa de suministros Blackwater, para la que se informó que trabajaban-fueron entregados ayer al ejército norteamericano. Sus muertes «no quedarán impunes», declaró Bremer en Bagdad, calificando el ataque contra los civiles estadounidenses y las mutilaciones de los cadáveres de dos de ellos de «inexcusables».
Bremer aseguró, no obstante, que ese ataque y el que costó la vida a cinco soldados norteamericanos, no muy lejos de Falluja, en el llamado «triángulo sunita», «no desestabilizarán la marcha hacia la estabilidad y la democracia en Irak». En ese sentido, la Casa Blanca ratificó -pese a la espiral de violencia-su decisión de devolver el poder a autoridades iraquíes el próximo 30 de junio.
• Recuerdo
Los principales canales de televisión estadounidenses abrieron los noticieros del miércoles por la noche con las imágenes de los cuerpos de las dos víctimas mutiladas por la muchedumbre. Esas imágenes -que la Casa Blanca confirmó también vio el presidente George W. Bush-despertaron el recuerdo de los soldados norteamericanos muertos y arrastrados por las calles por milicianos somalíes en Mogadiscio en 1993, que convencieron a la Casa Blanca de retirar sus tropas de Somalia, sumida entonces en el caos tras la caída del gobierno.
El ataque de Falluja, considerado por la Casa Blanca como «horroroso» y «despreciable», fue reivindicado ayer por un grupúsculo desconocido que afirmó haber vengado así el asesinato del jefe espiritual del movimiento radical palestino Hamas, el jeque Ahmed Yassin, cometido por el ejército israelí en Gaza.
«Se trata de un regalo del pueblo de Falluja al pueblo palestino y a la familia del jeque Yassin, que fue asesinado por los sionistas», declaran en un comunicado distribuido en esa ciudad rebelde iraquí las Brigadas Ahmed Yassin.
«Aconsejamos a las fuerzas norteamericanas que salgan de Irak y recomendamos a las familias de los soldados estadounidenses y a los civiles (empleados por la coalición) que no vengan a Irak», añaden.
En el comunicado, titulado «Falluja, cementerio de los estadounidenses», se afirma que los asaltantes mataron a «miembros de la CIA y del Mossad sionista».
• Control
«La violencia ciega de los habitantes (de Falluja) resulta de su creciente odio hacia los estadounidenses, debido a las agresiones, las operaciones en mezquitas y casas, las detenciones, las torturas de religiosos y el terror ejercido contra las mujeres y los niños», afirman.
Los marines, vistos el miércoles al oeste de la ciudad, ya no eran visibles ayer, aunque policías iraquíes y las Fuerzas de Defensa Civil (ICDC) establecieron un control para filtrar los vehículos que entraban en Falluja y comprobar las identidades de sus ocupantes.
Ayer reinaba la calma en esa ciudad, aunque un testigo afirmó haber visto un vehículo militar estadounidense en llamas a la entrada de la ciudad. En la provincia de Al Anbar, a la que pertenece Falluja, tres soldados estadounidenses fueron heridos en un ataque según un oficial norteamericano. Por otra parte, otros tres efectivos norteamericanos resultaron heridos al estallar un cohete disparado contra el aeropuerto de Kirkuk, donde hay una base militar.
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