EE.UU. reprende a Lula por Castro y Chávez
Sus políticas moderadas y racionales le valieron a Lula Da Silva, desde el comienzo de su gestión en enero de 2003, encendidos elogios internacionales, particularmente en Estados Unidos. Por eso ayer causó extrañeza en Brasil la crítica que dedicó la embajadora norteamericana a la política exterior del gobierno. En un tono llamativamente duro, Donna Hrinak advirtió a Lula que deberá "comenzar a calibrar cuidadosamente su oposición" a la política de la Casa Blanca en temas como Venezuela y Cuba. "Es difícil de entenderel silencio de Brasil frentea las recientes violaciones de los derechos humanos en Cuba", dijo, a la vez que denunció "la tendencia de preguntar cuál es la posición de Estados Unidos para luego definir posiciones" contrarias. El entredicho se produce en momentos en que Lula comenzó a apelar a varios líderes mundiales, entre ellos George W. Bush, para lograr que los organismos de crédito modifiquen sus políticas en la región, haciendo más lugar al gasto público en infraestructura.
-
A velocidad extrema y con 2.700 °C: así amerizó Artemis II en el Pacífico tras su viaje a la Luna
-
La misión Artemis 2 regresó con éxito a la Tierra tras su viaje a la Luna y amerizó en el Pacífico
Luiz Inácio Lula Da Silva
•Controles
Hrinak será reemplazada en mayo. Ella asumió su cargo en 2001 y ya en sus primeras declaraciones defendió a Lula, en aquel momento candidato a presidente, frente a las críticas que llegaban desde su país por su pasado de izquierda. La embajadora norteamericana explicó que su gobierno «procuró no reaccionar a manifestaciones del gobierno brasileño críticas o divergentes de Washington en temas que no considera centrales a los intereses de Estados Unidos». Pero Hrinak recordó que la crisis en Venezuela y la situación en Cuba son dos «cuestiones centrales» para su país.
•Conversaciones
«No tengo dudas de que los brasileños están hablando con el gobierno venezolano sobre la importancia de respetar la democracia no sólo en la realización de elecciones justas», sostuvo.
En cuanto a Cuba, Hrinak aseguró que la posición del gobierno de Lula «es nobrasileña», dados la seriedad y el empeño con que los brasileños enfrentan el tema de los derechos humanos dentro de su país.
Hrinak también criticó la «tendencia, que existe cada vez menos, pero continúa presente, de preguntar cuál es la posición de Estados Unidos y definir sus posiciones sobre la base de las nuestras».




Dejá tu comentario