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21 de agosto 2008 - 00:00

EEUU y Polonia desafían a Rusia

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Varsovia (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - Polonia y EE.UU. firmaron ayer un acuerdo para desplegar elementos del escudo antimisiles norteamericano en el país europeo, un proyecto que despierta la ira de Rusia, en un momento de fuerte tensión entre Moscú y Occidente por el conflicto en Georgia.

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La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y el canciller polaco, Radoslaw Sikorski, rubricaron el documento en la sede del gobierno, en presencia del presidente, Lech Kaczynski, y del primer ministro, Donald Tusk.

Washington planea instalar de aquí a 2012 una decena de interceptores de misiles en Polonia, capaces de destruir en pleno vuelo misiles balístico de largo alcance, apoyados por un potente radar en la vecina República Checa.

El proyecto recibió el apoyo unánime de la OTAN en abril, y el rechazo total de Rusia. Oficialmente, el escudo tiene como objetivo disuadir a países como Irán de lanzar misiles de largo alcance contra territorio europeo, pero Rusia lo considera como una amenaza directa.

«Nos ayudará a contrarrestar las nuevas amenazas del siglo XXI, amenazas de misiles de largo alcance de países como Irán o Corea del Norte», repitió Rice. «Es un sistema defensivo que no apunta a nadie», añadió, un día después de que la OTAN cancelara sus relaciones con el Kremlin debido a la crisis en el Cáucaso.

  • Cerco

    Rusia no está convencida de ello. «El potencial estratégico estadounidense se aproxima insistentemente a nuestras fronteras», denunció el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado. EE.UU. pretende «romper el equilibrio estratégico a su favor, entorpeciendo el fortalecimiento de la estabilidad en el mundo», apuntó.

    Rusia aseguró que el escudo antimisiles es parte de la política norteamericana de renunciar a los tratados de limitación de armamento estratégico y desarrollar armas de nueva generación para su despliegue en el espacio.

    «No puede haber vinculación alguna entre esas instalaciones y la imaginaria amenaza de un ataque por parte iraní. Teherán no sólo carece de la intención, sino que en los próximos años no dispondrá de la capacidad tecnológica de atacar con misiles a Europa, no digamos a EE.UU.», insistió.
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