EEUU: ya son 130 los muertos por la ola de calor

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Los Angeles (ANSA).- Al menos 130 personas murieron a causa de la ola de calor que azota California desde hace dos semanas, informaron ayer voceros de los servicios de emergencia de ese estado norteamericano, sorprendidos por el gran número de víctimas por las altas temperaturas.

Las muertes son de personas que no logran soportar las temperaturas de más de 37 grados, en promedio, con picos que llegan a los 47 grados, en la zona del valle de San Fernando, en Los Angeles.

Un portavoz del condado de Stanislaus, David Jones, dijo que las consecuencias de la ola de calor "no tienen precedentes en la región".

En ese sentido recordó que el condado usualmente registra un muerto por año a causa de las altas temperaturas, mientras que en esta ocasión la cuenta se elevó a 29 personas.

Si bien la mayoría de las víctimas son personas ancianas, los equipos de socorro debieron acudir, por ejemplo, a retirar el cuerpo de una persona de 38 años que murió en su lugar de trabajo, y los de dos hermanos, de 57 y 68 años, que fallecieron en su vivienda sin aire acondicionado en Bakersfield.

El aumento del número de muertos coincidió con los reportes de los meteorólogos, quienes anunciaron que la ola de calor está llegando a su fin.

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, dispuso la apertura de unos 75 centros de asistencia especialmente equipados con sistemas de aire acondicionado, pero prefirió no declarar el estado de emergencia en el estado.

En cambio, sí se activo la emergencia en seis condados afectados por la altísima mortandad de ganado.

Los productores esperan que las autoridades locales los ayuden con los miles de cuerpos de vacas, en especial del tipo lecheras, que cayeron por la ola de calor.

"Las reses muertas ya entraron en estado de descomposición y están atrayendo moscas", declaró con preocupación el presidente de la junta de supervisores del condado de Fresno, quien advirtió sobre una posible contaminación de aguas si los productores deciden arrojar los cuerpos sin vida a los ríos de la zona.

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