El Ejército uruguayo vuelve a desafiar al gobierno de José Mujica por los delitos ocurridos durante la última dictadura militar en ese país. Consideran que es al Estado, y no a los militares, al que le corresponde pedir perdón por las violaciones de los derechos humanos durante 1973 y 1985.
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Considera que es al Estado, y no a los militares, al que le corresponde pedir perdón por las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985), según informó el portavoz de esa fuerza. "La postura oficial del Ejército es la que dice su Jefe, el general Pedro Aguerre, y él sostiene que las disculpas en las Fuerzas Armadas las debe dar el superior, y sus superiores son el Presidente de la República y el Ministro de Defensa", dijo el coronel Mario Stevenazzi.
El portavoz hablo así en referencia a un acto convocado para el 21 de marzo, en el que, en cumplimiento de un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), el Estado uruguayo admitirá públicamente su responsabilidad en los crímenes de la dictadura.
En declaraciones publicadas en un diario local, el general Aguerre señaló que está dispuesto a acudir al acto del día 21 sin ningún problema si es invitado o si se lo ordena su jefe, el presidente Mujica, pero rechazó que sea él el que tenga que pedir perdón por los sucesos de pasado. "Los que piden disculpas son los jefes y mis jefes son el presidente de la República y el ministro de Defensa. El resto son elucubraciones, temas políticos y partidarios y en eso no voy a entrar", dijo al diario Últimas Noticias.
El general también indicó que de momento no ha recibido ni la invitación formal ni la orden oficial de acudir a la ceremonia. El acto del día 21 es consecuencia de la condena de la Corte Interamericana al Estado uruguayo por el caso de la desaparición de María Claudia García de Gelman, nuera del poeta argentino Juan Gelman, y la apropiación ilegal de su hija Macarena, nacida durante el cautiverio de su madre.
El presidente Mujica anunció que iba a hablar personalmente en ese acto de desagravio, que se realizará en el Parlamento, y que, "en nombre del Estado", asumiría "la responsabilidad" por lo sucedido. Además, indicó que le gustaría que los jefes de las Fuerzas Armadas lo acompañaran en ese acto, ya que "mientras haya estado hay dos instituciones que deben estar allí: Policía y Ejército".
Por su parte, Macarena Gelman señaló a la emisora Radio Uruguay que en realidad la sentencia de la CIDH no exige el perdón por los delitos, sino el reconocimiento de la responsabilidad por los mismos, además de investigar para que se conozca la verdad por lo sucedido. "La Corte no ordena que el Estado pida perdón. Es un acto de reconocimiento en relación a los hechos del presente caso, otra cosa es que se haga extensivo, pero no es lo que ordena la Corte", señaló, quien señaló que no estará "presente en un acto en que el Estado pida perdón".
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