9 de abril 2014 - 17:07

El acuerdo nuclear entre Irán y las potencias está cada vez más cerca

La mesa de negociaciones en Viena.
La mesa de negociaciones en Viena.
Irán y las principales potencias mundiales anunciaron en Viena que las negociaciones sobre el programa nuclear iraní entraron en una nueva fase de cara a la firma de un acuerdo final, aunque aún existen importantes diferencias y posiciones encontradas entre las partes.

"Ahora avanzaremos a la próxima fase de las negociaciones, que tendrá como objetivo superar las diferencias que hay en áreas claves y trabajar en los elementos concretos de un posible acuerdo integral", dijo la jefe de la diplomacia europea, Catherine Ashton, al leer la declaración final del encuentro en Viena.

La próxima reunión entre Teherán y las seis potencias que negocian con Irán por su programa atómico -EEUU, China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania- se realizará el 13 de mayo en Viena, precisó Ashton, según informó la agencia de noticias EFE.

"Mucho trabajo intenso será necesario para superar las diferencias que naturalmente aún existen en esta etapa del proceso", agregó la declaración final, que también fue leída en farsi por el canciller iraní, Mohammad Javad Zarif.

El funcionario se mostró optimista sobre el proceso y aseguró que aún hay tiempo para alcanzar un acuerdo final antes del 20 de julio próximo, fecha en la que vence el plazo de seis meses acordado en un primer acuerdo provisional, en vigor desde el pasado 20 de enero.

En aquel primer pacto, Teherán aceptó suspender todo el enriquecimiento de uranio mayor a 5% y comenzar a deshacerse de sus reservas de uranio enriquecido al 20%, a cambio de que las potencias aflojen algunas de las sanciones económicas y financieras que estrangulan hace años al país persa. En esta nueva fase, algunos de los puntos más controvertidos son cuántas centrifugadoras para enriquecer uranio podrá mantener Irán y qué hará con todas sus reservas de material nuclear.

Además, sigue sin definirse cuál será el futuro del reactor de agua pesada de Arak, una instalación que está en construcción y que posee la eventual capacidad de producir plutonio, otro material que tiene un posible uso militar.

Las potencias occidentales e Israel sostienen que la República Islámica de Irán, un gran productor de gas y petróleo, utiliza su programa nuclear civil como una pantalla para esconder sus esfuerzos para desarrollar armas nucleares.

Teherán rechaza estas alegaciones y asegura que sus intenciones son pacíficas, como la generación de energía eléctrica y la lucha contra el cáncer.

La determinación del país persa a continuar con su programa nuclear le valió un conflicto diplomático con las potencias occidentales que ya lleva alrededor de una década y justificó una serie de sanciones económicas, financieras y militares que golpearon duramente la debilitada economía iraní.

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