La Paz - El canciller boliviano, David Choquehuanca, aseguró que su presidente, Evo Morales, es la esperanza para salvar el planeta, que las piedras tienen sexo, que el trabajo infantil es bueno y que los indígenas, tras 500 años de resistencia, ya pasaron a la acción.
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Entrevistado en La Paz, también dijo que el desarrollo de Occidente produjo desigualdades y asimetrías, que su pueblo aimara no quiere «vivir mejor» sino sólo «vivir bien», y que la inversión extranjera ha hecho más pobres a los bolivianos.
Según Choquehuanca, Bolivia «subvencionó» la industrialización del mundo desarrollado con materias primas como el estaño de Potosí, y ahora lo sigue haciendo al «producir aire limpio que no cobra».
«Hay mucha esperanza en el mundo hacia el presidente Morales, porque consideran que tiene mucho que aportar. Por eso el mundo nos está mirando. Morales no sólo representa esperanzas para los bolivianos, sino también para el mundo», aseguró el ministro.
«Cuando voy a reuniones internacionales, les digo que el presidente Morales es esperanza para el mundo, que hay que cuidarlo», agregó.
Explicó que los aimaras -pueblo del Altiplano andino al que pertenecen él y Morales- no se asustan «cuando los niños trabajan en la comunidad».
«Los niños tienen que trabajar, tienen sus responsabilidades desde temprana edad -prosiguió-. Occidente dice que los niños no tienen que trabajar. Nosotros no, porque el trabajo era felicidad, no era explotación.»
Cosmovisión
Choquehuanca señaló que en la cosmovisión aimara el hombre no es el centro del universo: «Para nosotros lo más importante no es la plata. No estamos de acuerdo con el capitalismo. Para nosotros lo más importante tampoco es el hombre. Tenemos coincidencias con el socialismo y buscamos también satisfacer las necesidades materiales y espirituales del hombre. Pero para nosotros lo más importante es la vida, que va más allá del hombre».
Según el canciller, «el hombre está en el último lugar. Primero están las estrellas, las plantas, los animales,las piedras. Las piedras hasta sexo tienen para nosotros. Hasta edad tienen. Hay piedras abuelo y piedras niño».
«Somos todos criados por la madre Tierra, la madre naturaleza. Un animal se alimenta de la leche de la madre Tierra, que es el agua. Una planta se alimenta de la leche de la madre Tierra, y nosotros también», dijo el ministro.
Aseguró que Bolivia, desde que llegaron al poder en 2006 Evo Morales y su Movimiento Al Socialismo (MAS), vive «un proceso de descolonización, de 'desaculturación'».
Vergüenza
«No querían (las anteriores clases gobernantes) que los indígenas hablemos nuestro idioma, que practiquemos nuestras propias formas de organización, que mantengamos nuestra música. Nos han hecho sentir vergüenza -agrega-. Han llamado folclore a nuestra música. Nuestra música no es folclore, es música.»
De manera enfática, dijo: «A nosotros nos han dicho: ustedes no tienen historia, lo de ustedes se llama etnohistoria. Lo de ellos es música y lo nuestro folclore, lo que hacen ellos son grandes obras de arte y lo nuestro es simple artesanía».
«Antes queríamos parecernos a los occidentales -continúa-. Muchos de nosotros hemos aprendido obligados el castellano. (...) Pero desde los años 90, con la campaña '500 años de resistencia', hemos decidido volver a ser nuevamente 'camiri'». Choquehuanca explicó que «'Camiri' -término aimara- es una persona que vive bien. En quechua 'camiri' es 'cápac'. La palabra rico y la palabra pobre no existen en nuestra cultura. La palabra raza tampoco. Por eso recordamos el 12 de octubre como el Día de la Raza, porque un 12 de octubre de 1492 llegó el racismo a este continente». Según el ministro, Bolivia vive un proceso de recuperación de sus recursos, su identidad y los saberes ancestrales, buscando «una vida armoniosa no solamente entre las personas sino entre el hombre y la naturaleza».
«Recién estamos apareciendo a la luz pública, después de 500 años en clandestinidad, sometidos, excluidos, marginados -añadió-. Estamos destapando códigos como el de las tres dimensiones. Nosotros sólo manejamos una dimensión, pero nuestros abuelos lograron entrar en otras dimensiones.»
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