ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

5 de agosto 2026 - 10:16

El dilema de los vecinos del volcán de Fuego en Guatemala entre huir o proteger sus casas

La reactivación del coloso, con flujos de lava y densas columnas de ceniza, revivió el recuerdo de la catástrofe del 3 de junio de 2018, cuando una avalancha volcánica sepultó San Miguel Los Lotes y dejó 215 muertos y la misma cantidad de desaparecidos.

ver más

Vecinos del volcán de Fuego en Guatemala enfrentan el riesgo de la erupción y de los saqueos.

En un albergue improvisado en el municipio de San Juan Alotenango, Guatemala, decenas de familias permanecen refugiadas tras la reciente actividad del volcán de Fuego. Además de la amenaza que representa la erupción, los evacuados cargan con el recuerdo de la tragedia de 2018, cuando una avalancha volcánica sepultó la comunidad de San Miguel Los Lotes y dejó 215 muertos y la misma cantidad de desaparecidos. A ese temor se suma tener que regresar y encontrar sus viviendas saqueadas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

"Queda el miedo, miedo por todo lo que pasó la vez pasada", contó a la AFP Isabel Pérez, de 69 años, mientras descansaba en una cama plegable del refugio. La mujer decidió abandonar su vivienda en el caserío El Porvenir junto a su esposo, Casimiro Acajabón, de 75 años, luego de que la actividad del volcán aumentara. "Con el agua y el fuego no se juega", afirmó.

El volcán de Fuego, ubicado a unos 35 kilómetros al suroeste de Ciudad de Guatemala y considerado el más activo del país, inició un nuevo episodio eruptivo el lunes. Desde entonces, alrededor de 1.700 personas fueron evacuadas de las comunidades cercanas al cráter, donde las autoridades también declararon la alerta máxima.

Volcán de fuego en Guatemala.

Evacuados por el volcán de Fuego temen los robos

Entre los evacuados está Joel Vásquez, un recolector de café de 44 años, quien salió de inmediato junto a su esposa y sus seis hijos al percibir la intensidad de la erupción. "Ya no somos de aquellos que nos quedamos, ya vimos lo que sucedió ese año cuando fue un desastre, cómo en aproximadamente 20 minutos ya había desaparecido" la comunidad de San Miguel, relató. Según explicó, la experiencia les enseñó el peligro que representan las avalanchas de material volcánico que descienden a gran velocidad por las laderas.

Leydy López, de 24 años, también dejó su hogar por precaución, aunque reconoció que no fue una decisión fácil. "Para Dios no hay nada imposible, pero tampoco uno puede arriesgar su vida si él da la oportunidad de salir", expresó. La joven recordó que el año pasado ya había tenido que evacuar en dos ocasiones por la actividad del volcán.

Sin embargo, la preocupación de muchas familias no termina con la evacuación. La posibilidad de que delincuentes ingresen a sus viviendas mientras permanecen fuera aumenta la angustia de quienes ya enfrentan pérdidas económicas. "Se meten a las casas y lo dejan a uno sin nada", lamentó Pérez entre lágrimas, al recordar que dejó atrás sus pollos y gallinas.

Federico Vásquez, ayudante de albañilería de 51 años, admitió que dudó en abandonar su casa por el valor de sus pertenencias, pero cambió de opinión al ver la fuerza de las explosiones. "Viendo cómo estaban las cosas, y uno esperar, como que no vale la pena que uno vaya a morir", sostuvo.

Ante esa preocupación, el Gobierno dispuso patrullajes de seguridad en las comunidades evacuadas para prevenir actos de saqueo y brindar mayor tranquilidad a los habitantes mientras permanezcan fuera de sus hogares.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias