4 de enero 2005 - 00:00

El hambre acosa a casi 2 millones

Nueva York - Al menos 1,8 millón de personas en las áreas de Asia afectadaspor el maremoto depende de los víveresque les proporcione la ayuda de urgencia de la comunidad internacional.

En total, se calcula que 5 millones de personas necesitan algún tipo de socorro a consecuencia del tsunami que ha devastado las costas del Indico, para reconstruir viviendas o infraestructuras básicas, como las de suministro de agua potable, y para combatir el riesgo de epidemias. Estas cifras fueron proporcionadas por el coordinador de la ONU para ayuda de emergencia, el noruego Jan Egeland, quien se mostró sin embargo optimista de poder afrontar el «enorme desafío» gracias a la generosa respuesta de muchos gobiernos, y a la movilización de sus sociedades civiles y de centenares de ONG. La ayuda internacional supera en este momento los 2.000 millones de dólares.

Sólo en Indonesia hay 1 millón de personas que precisan comida. En Sri Lanka son unas 700.000. El resto, hasta 1,8 millón, se reparte entre otros países, especialmente Somalía (Africa) y las Maldivas. Estos números se refieren únicamente a gente cuya supervivencia depende de la ayuda internacional. En Sri Lanka se confía en poder acceder a la población necesitada en un plazo de tres días. En Indonesia, donde el acceso a la región de Banda Aceh es muy difícil, puede llevar más tiempo. En otros países, como India y Tailandia, sus gobiernos afirman ser capaces de atender las necesidades alimentarias de su población.

«El sistema internacional está funcionando», dijo Egeland, que recibe información actualizada, cada tres horas, sobre cómo se desarrolla el dispositivo de ayuda. Egeland puso énfasis en cómo los ciudadanos particulares se están volcando. Citó el ejemplo de Gran Bretaña, donde los 100 millones donados por su gobierno han sido ya superadospor los aportes privados. El funcionariode la ONU advirtió, no obstante, que las necesidades de reconstrucción durante los próximos años excederán con mucho el presupuesto de emergencia. Los máximos responsables de las Naciones Unidas están especialmente preocupados por la falta de agua potable y la precaria situación en que se encuentra la población afectada. Ello es así debido a que, actualmente, la mayor amenaza es la posibilidad de enfermedades como la diarrea y problemas respiratorios ligados a la mala calidad del agua.

Las Naciones Unidas calculan que el número de víctimas causadas por el maremoto probablemente excederá las 150.000, si bien reconocen las mismas fuentes que nunca se llegará a conocer su número exacto. Kofi Annan también reconoció que la recuperación de los países afectados por la catástrofe tardará entre cinco y diez años. «La devastación es enorme; superarla requerirá miles de millones de dólares», dijo el secretario general de la ONU.

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