7 de febrero 2026 - 21:00

El misterio de Prototaxites: un nuevo análisis revela secretos de una forma de vida desconocida en la Tierra primitiva

Las investigaciones recientes proponen hipótesis sorprendentes sobre organismos colosales previos a los bosques, capaces dominar los paisajes más remotos.

Estas figuras gigantes de la prehistoria podrían tener un origen extraterrestre.

Estas figuras gigantes de la prehistoria podrían tener un origen extraterrestre.

Gentileza - Juventud Técnica

Mucho antes del surgimiento de los dinosaurios o lo que hoy conocemos como bosques, extensas regiones continentales mostraban figuras verticales difíciles de catalogar. Eran estructuras enormes, solitarias y extrañas, visibles a gran distancia en medio de la nada.

Durante décadas, esos restos fósiles generaron debates entre los científicos. Ahora, las nuevas técnicas de investigación plantean otra idea más desafiante: tal vez no encajen dentro de ningún grupo biológico conocido.

Prototaxites

¿Qué eran realmente los Prototaxites? El enigma de los gigantes del pasado

Los fósiles conocidos bajo ese nombre aparecieron hace mucho tiempo. Alcanzaban alturas cercanas a nueve metros, algo desproporcionado para épocas donde las plantas apenas superaban el metro. Al principio, los especialistas creyeron ver troncos en descomposición, propios de coníferas antiguas.

Esa lectura cambió con los estudios microscópicos que se hicieron después. Su estructura interna no mostraba patrones vegetales clásicos, sino una red compleja de tubos entrelazados. Esa morfología abrió la puerta a nuevas ideas, como vínculos con líquenes o afinidades con hongos primitivos. De todas formas, ninguna hipótesis logró convencerlos a todos.

Hallazgos clave del nuevo estudio científico

Un trabajo reciente analizó muestras halladas en Rhynie chert, un yacimiento escocés célebre por conservar restos del Devónico temprano con una precisión excepcional. Ese lugar surgió cerca de antiguas fuentes termales, el contexto ideal para preservar huellas químicas originales.

El equipo examinó biomarcadores presentes en fósiles tubulares y los comparó con restos de hongos detectados en capas cercanas. El resultado sorprendió a todos ya que faltaban compuestos típicos vinculados a quitina y glucanos, elementos esperables en hongos.

Además, ciertas formas internas, como ramificaciones dentro de zonas oscuras esféricas, no coinciden con ningún patrón documentado. Esas estructuras quizá sirvieron para el intercambio gaseoso, la circulación interna o la captación de nutrientes, aunque todavía no existe certeza.

Un ecosistema alienígena: cómo dominaron la superficie terrestre hace millones de años

Durante aquel período remoto, el suelo carecía de competencia. Sin árboles ni animales grandes, estas entidades crecían sin ningún problema y sobresalían como columnas naturales. Su obtención de energía tampoco dependía de la luz solar, lo que indica un consumo directo de carbono ambiental, similar al de los organismos descomponedores actuales.

Algunos expertos creen que distintas especies pudieron cumplir funciones variadas dentro del paisaje. Otros mantienen abierta la posibilidad de un comportamiento comparable al de asociaciones simbióticas. El debate continúa, ya que el estudio abordó solo una fracción de las variedades conocidas.

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