Científicos del CONICET descubrieron una nueva especie de dinosaurio que era gigante

Restos saurópodos fueron hallados en Neuquén permitieron y identificar un titanosaurio inédito, de enormes proporciones y relevancia académica internacional.

Encontraron restos que posicionan a Argentina nuevamente en el mapa mundial de estudios de dinosaurios

Encontraron restos que posicionan a Argentina nuevamente en el mapa mundial de estudios de dinosaurios

Leonardo Filippi

El mapa paleontológico argentino volvió a sumar una pieza clave con un hallazgo que refuerza el peso del país en la investigación de fauna prehistórica. Un equipo de especialistas del Conicet logró identificar una especie hasta ahora desconocida, a partir de fósiles recuperados en el norte de la provincia de Neuquén. El tamaño del animal y su grado de preservación llamaron la atención desde el primer momento.

El descubrimiento se apoya en años de trabajo silencioso, campañas de campo extensas y análisis comparativos minuciosos. No es un dato menor, ya que en este tipo de investigaciones, cada hueso cuenta y cualquier interpretación apresurada puede llevar a errores. Por eso, el anuncio llegó recién cuando hubo consenso dentro del equipo y respaldo técnico suficiente.

La región patagónica vuelve así a ocupar un lugar central en la agenda científica mundial. Aunque la Argentina ya es conocida por sus saurópodos de gran porte, este ejemplar aporta información fresca sobre la diversidad de titanosaurios que habitaron el territorio hace más de 80 millones de años. Como suelen decir los investigadores, todavía queda mucho por descubrir bajo la tierra.

Encontraron fósiles de dinosaurios en una provincia del país

Características del Yeneen houssayi, el nuevo titanosaurio argentino

La especie fue bautizada como Yeneen houssayi y pertenece al grupo de los titanosaurios, saurópodos herbívoros que dominaron los ecosistemas del Cretácico tardío. Las estimaciones indican que medía entre 10 y 12 metros de longitud, con un cuerpo voluminoso y cuello largo, rasgos típicos de este linaje.

Entre los elementos recuperados se destacan vértebras, partes de las extremidades y fragmentos del esqueleto axial. El análisis anatómico permitió detectar rasgos distintivos que no coinciden con otras especies conocidas, lo que justificó su clasificación como un taxón nuevo. Estas diferencias, aunque sutiles para el ojo no entrenado, son claves en paleontología.

El nombre rinde homenaje a figuras relevantes de la ciencia argentina y también incorpora referencias culturales locales, una práctica habitual en este tipo de hallazgos. Más allá de la denominación, el valor del ejemplar radica en la información que aporta sobre la evolución de los grandes herbívoros sudamericanos y sus adaptaciones ambientales.

HALLAZGO CONICET

Aun así, los propios investigadores reconocen que las reconstrucciones tienen márgenes de error. El tamaño exacto, el peso o ciertos comportamientos solo pueden inferirse a partir de comparaciones con especies emparentadas. En este campo, la cautela es parte del método.

El hallazgo de los fósiles

Los restos fueron localizados durante una campaña de prospección en una zona geológica conocida por su riqueza fósil. El trabajo de campo implicó jornadas largas, excavaciones cuidadosas y logística compleja, ya que el terreno no siempre juega a favor.

Conicet dinosaurio

Una vez extraídos, los fósiles fueron trasladados a laboratorio para su preparación y estudio. Ese proceso puede llevar meses o incluso años. Limpieza, consolidación y análisis comparativos forman parte de una rutina poco visible, pero fundamental. Nada se publica sin respaldo sólido.

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