6 de febrero 2026 - 06:30

Qué significa interrumpir siempre a las personas cuando hablan, según la psicología

Aunque solemos percibirlo como una falta de respeto, este hábito puede reflejar inseguridad, entusiasmo excesivo o impulsividad.

La psicología explica que significa interrumpir siempre a las personas cuando hablan. 

La psicología explica que significa interrumpir siempre a las personas cuando hablan. 

freepik.es

Interrumpir a alguien mientras está hablando es una situación común en ámbitos sociales, laborales, y familiares. Este hábito dificulta el desarrollo del diálogo, genera frustración, malestar y distancia afectiva en el interlocutor, y si es constante, puede generar abuso emocional o una dinámica de poder desigual.

Si bien la mayoría de las veces se interpreta como un acto intencional o de mala educación, la psicología le adjudica varías razones relacionadas a la manera que gestionamos emociones y nos vinculamos con otras personas.

conversación

Por qué hay personas que interrumpen a otras cuando hablan

Según expertos, interrumpir constantemente al hablar denota una falta de escucha activa, ansiedad, impaciencia, dificultad para gestionar turnos conversacionales, o una necesidad inconsciente de dominar y controlar la conversación.

Otra razón frecuente se encuentra en el miedo a olvidar lo que se quiere decir. La persona que interrumpe teme que, si espera demasiado a su turno, pierda la idea o la conversación cambie de eje.

Esta conducta se asocia también a una autoestima baja o a dificultades emocionales específicas, como falta de empatía o poca atención hacia la persona que está hablando, y manifiesta una necesidad de validación. Interrumpir es un hábito usual en personas que crecieron o se desarrollaron en contextos donde debían imponerse para ser escuchados, y suelen optar por interrumpir antes que quedarse callados.

Aunque no siempre nace de una mala predisposición, interrumpir al otro cuando habla puede generar emociones negativas y daños en los vínculos.

Cómo mejorar la comunicación

Este comportamiento se puede trabajar y se puede empezar por desarrollar la escucha activa. Prestar atención a lo que el otro dice, sin poner nuestra respuesta en primer plano todo el tiempo. Se pueden poner consignas, como esperar que el otro termine de hablar y hacer una breve pausa para empezar a hablar, reduciendo así la impulsividad y aliviando la ansiedad.

También se recomienda disculparse y ceder la palabra cuando interrumpimos, con el objetivo de mejorar la fluidez del diálogo y mostrando interés en lo que el otro tiene para decir al mismo tiempo. Con práctica, se pueden tener conversaciones más amenas y reforzar nuestros vínculos.

Por otro lado, si somos interrumpidos, es muy fácil irritarse, pero hay maneras de mejorar la comunicación y establecer límites sin llegar a conflictos. La primera es expresar la necesidad de seguir hablando: expresar “No pude terminar de hablar” o hacer un gesto de pausa indicando que todavía tenemos la palabra pueden devolver la facilidad al diálogo. En algunos casos, conviene directamente no ceder a la interrupción y seguir hablando.

Entender qué implica y qué hay detrás del impulso a interrumpir cuando otros hablan permite mejorar nuestras habilidades de comunicación, fortalece nuestras relaciones personales, y le da valor a nuestra palabra y a la de los demás.

Dejá tu comentario

Te puede interesar