El Papa se reunió con mapuches y pidió dejar de lado la violencia en los reclamos
-
A 40 años de Chernobyl: cinco claves para entender la peor tragedia nuclear de la historia
-
Luisa González: "América Latina debería construir un bloque como la UE, más allá de la ideología de los gobiernos de turno"
Francisco compartió el almuerzo durante su visita a la región chilena de la Araucanía. Foto: Greg Burke, director de la Oficina de Prensa y Portavoz de la Santa Sede.
"Busquemos, y no nos cansemos de buscar el diálogo para la unidad. Por eso decimos con fuerza: Señor, haznos artesanos de unidad", los animó durante la misa en su segundo día de actividades en Chile.
Tras la misa en la que entre el público estuvo presente Juan Namuncurá, descendiente del beato argentino, Francisco almorzó con 11 habitantes de la Araucanía en la Casa "Madre de la Santa Cruz", a unos 10 kilómetros del predio en el que presidió la celebración.
Los invitados a comer con el pontífice un menú de carpaccio de pulpo, ossobuco con risotto y leche asada de postre, fueron ocho mapuches de distintas comunidades, una mujer víctima de la violencia rural, un colono de familia suiza-alemana y un inmigrante reciente, Garbens Saint Fort, llegado desde Haití.
A bordo del avión que lo llevó desde Santiago a Temuco, un destino que él mismo eligió dentro de su gira por Chile y Perú, Francisco planteó que "existen dos formas de violencia que más que impulsar los procesos de unidad y reconciliación terminan amenazándolos".
"En primer lugar, debemos estar atentos a la elaboración de 'bellos' acuerdos que nunca llegan a concretarse. Bonitas palabras, planes acabados, sí y necesarios, pero que al no volverse concretos terminan borrando con el codo, lo escrito con la mano", aseveró, y planteó "esto también es violencia, porque frustra la esperanza".
"En segundo lugar, es imprescindible defender que una cultura del reconocimiento mutuo no puede construirse en base a la violencia y destrucción que termina cobrándose vidas humanas", completó.
Durante una homilía que vio desde la primera fila una delegación de organizaciones sociales argentinas, incluyendo el movimiento Evita, Barrios de Pie y la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Francisco aseguró que "necesitamos de la riqueza que cada pueblo tenga para aportar, y dejar de lado la lógica de creer que existen culturas superiores o inferiores".
"El arte de la unidad necesita y reclama auténticos artesanos que sepan armonizar las diferencias en los 'talleres' de los poblados, de los caminos, de las plazas y paisajes", dijo, tras citar a las poetisas chilenas Violeta Parra y Gabriela Mistral.
Cuando Chile debate en el Congreso un proyecto de ley para otorgar un reconocimiento constitucional a los pueblos originarios, el pontífice planteó que "la unidad no es un simulacro ni de integración forzada ni de marginación armonizadora".
"La riqueza de una tierra nace precisamente de que cada parte se anime a compartir su sabiduría con los demás. No es ni será una uniformidad asfixiante que nace normalmente del predominio y la fuerza del más fuerte, ni tampoco una separación que no reconozca la bondad de los demás", amplió.
"La unidad que nuestros pueblos necesitan que nos escuchemos, pero principalmente que nos reconozcamos", afirmó Francisco tras recordar "la sabiduría ancestral del pueblo mapuche" y antes de terminar su misa convocándolos a ser "artesanos de unidad".




Dejá tu comentario