El quiebre institucional, una tendencia que crece
-
Temporal trágico en Brasil: devastó el noreste y provocó al menos seis muertos y miles de evacuados
-
Petro lanzó la apuesta por una Constituyente y pidió dos millones de firmas para forzar la reforma
Abdalá Bucaram, «el Loco», ganó las elecciones en Ecuador en la segunda vuelta de julio de 1996. En febrero del año siguiente, el congreso lo echaría por su «incapacidad mental».
Raúl Cubas Grau renunció al cargo de presidente de Paraguay en marzo de 1999 a poco de ser elegido, tras ser acusado por el asesinato de su vicepresidente y rival colorado, Luis María Argaña. Desde entonces, asumió el titular del Congreso, Luis González Macchi, quien desde mediados de 2001 tiene una popularidad estabilizada en menos de 10%.
Jorge Mahuad, el político centrista que representaba al sector serrano de Ecuador, padeció en el cargo desde agosto de 1998 hasta enero de 2000 en medio de múltiples protestas sociales, cuando su vicepresidente, Gustavo Noboa, lo reemplazó tras una asonada de militares y organizaciones indígenas, que más tarde se sintieron traicionadas por la salida institucional.
Alberto Fujimori empezó su tercer mandato en julio de 2000, pero las acusaciones de fraude y corrupción se probaban hasta con videos. El mandatario anunció en noviembre desde Japón que ya no volvía, dando paso al provisionato de Valentín Paniagua. Hace menos de un año asumió Alejandro Toledo, pero el fervor antifujimorista que le dio impulso se apaga a pasos agigantados.




Dejá tu comentario