El Vaticano calló abusos sexuales

Mundo

El Vaticano dio instrucciones a todos sus obispos del mundo para que ocultaran los casos de abusos sexuales, amenazando con la expulsión de la Iglesia en caso contrario, según un documento confidencial de 40 años difundido por el diario inglés «The Observer».

El documento de 69 páginas, escrito en latín y que lleva el sello del papa Juan XXIII, fue enviado a todos los obispos del mundo. Las instrucciones en él contenidas planteaban una política de «estricto» secreto al tratar con acusaciones de abuso sexual y amenazaba a los que hablaran con la excomunión. También se pedía a las víctimas que hicieran juramento de secreto cuando elevaran su queja a los funcionarios de la Iglesia. Se planteaba que las instrucciones debían «ser diligentemente guardadas en los archivos secretos de la Curia (El Vaticano) como estrictamente confidenciales. No deben publicarse, ni incluirlas en ningún comentario».

• Denominación

El documento, cuya autenticidad ha sido corroborada por la Iglesia Católica Romana de Inglaterra y Gales, se llama «Crimine solicitationies», lo que se traduce como instrucciones sobre cómo proceder en caso de solicitudes.

Se centra en el abuso sexual como parte de la relación entre el confesor y un miembro de su congregación.

Pero las instrucciones también atañen a lo que califica como «el peor crimen», descrito como un acto obsceno perpetrado por un clérigo con «jóvenes de ambos sexos o con animales ( bestialismo)».

A los obispos se les dan instrucciones para que persigan estos casos «en el mayor de los secretos (...) limitado por un silencio perpetuo (...) y todo el mundo (...) debe observar el estricto secreto que se considera comúnmente como parte del Santo Oficio (...) bajo la pena de excomunión».

• Conspiración

El abogado estadounidense Daniel Shea descubrió el documento en su trabajo para las víctimas de abusos por parte de clérigos católicos en EE.UU. y se lo entregó a las autoridades estadounidenses.

«Estas instrucciones se enviaron a todos los obispos del mundo, y con certeza se aplicaron en Inglaterra. El documento prueba que había una conspiración internacional por parte de la Iglesia para encubrir el asunto de los abusos sexuales. Es un taimado intento de ocultar una conducta criminal, y es un proyecto de engaño y ocultación», comentó Shea
.

El abogado
Richard Scorer, que representa a los niños víctimas de abusos sexuales por clérigos católicos en Gran Bretaña, ha apoyado esta opinión y ha calificado el documento de «explosivo».

Además, Scorer señaló que al estar fechado el documento en 1962, se anulan las alegaciones de la Iglesia de que el problema de los abusos sexuales es un fenómeno moderno.

Dejá tu comentario