21 de marzo 2007 - 00:00

Elecciones en Francia: Chirac aseguró que la dará a Sarkozi su "voto y apoyo"

Jacques Chirac
Jacques Chirac
El mandatario francés, Jacques Chirac, anunció hoy que apoyará al candidato de su partido, Nicolas Sarkozy, en las elecciones presidenciales de abril y mayo, pese a las tensiones y diferencias que marcan su relación desde hace más de una década.

El jefe de Estado anunció también en una breve declaración difundida por televisión que Sarkozy, candidato de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), abandonará su cargo de ministro de Interior el próximo 26 de marzo para consagrarse por entero a la campaña electoral.

"Con respecto a mis opciones personales, las cosas son simples. Hace cinco años, quise crear la UMP para permitir que Francia llevara a cabo una rigurosa política de modernización", declaró Chirac.

"En su diversidad, esta formación política ha elegido apoyar la candidatura de Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales, vistas sus cualidades. Es por tanto natural, que yo le dé mi voto y mi apoyo", agregó el jefe de Estado.

La esperada declaración del jefe de Estado fue muy sobria y en ella, quedó claro que el presidente, más que brindar un apoyo personal a Sarkozy, se limita a aceptar la decisión de su partido de elegirlo candidato.

Chirac, de 74 años, anunció hace dos semanas que después de 12 años en la presidencia no será candidato en 2007, lo cual significará el punto final de una brillante carrera política de cuatro décadas.

Sarkozy, de 52 años, es actualmente el candidato favorito en estos comicios presidenciales.

Decidido a encarnar una "ruptura" con la era Chirac, el candidato nunca pidió el apoyo del actual mandatario ni se considera su "heredero", pero recientemente insinuó que era esencial saber si el jefe de Estado estaba con él o contra él.

Hoy, Sarkozy se felicitó por las esperadas palabras del presidente francés.

"Estoy conmovido por esta decisión. Es muy importante para mí desde un punto de vista político pero también personal", aseguró en un comunicado.

Pero Chirac, que nunca perdonó a Sarkozy que apoyara a su rival Edouard Balladur en las presidenciales de 1995, en las que el actual jefe de Estado fue proclamado jefe de Estado, intentó frenar en vano durante años la popularidad y ambición del actual candidato conservador.

Finalmente, se resignó ante la idea de que Sarkozy se convirtió en el líder indiscutible de la derecha francesa. Según los últimos sondeos, el candidato de la UMP conseguiría entra 26 y 31% de los votos en la primera vuelta, el próximo 22 de abril, por delante de la líder socialista, Ségolène Royal, el centrista François Bayrou y otros nueve candidatos más modestos.

En la segunda vuelta, que se celebrará el 6 de mayo, Sarkozy derrotaría a Royal pero tendría más problemas en vencer a Bayrou, que sigue ganando intenciones de voto.

Legalmente, nada obligaba a Sarkozy a elegir entre el ministerio de Interior o su candidatura a presidente. Basta recordar que el ex primer ministro socialista Lionel Jospin era jefe de gobierno y candidato a presidente en las elecciones de 2002.

Sin embargo, la oposición socialista había exigido que el político abandonara la cartera de Interior porque estaba abusando de su poder.

"Desde hace tiempo pedíamos que Nicolas Sarkozy, que tiene la fastidiosa tendencia a mezclar su papel de ministro y de candidato, dejara su puesto", se felicitó el responsable socialista, Dominique Strauss-Kahn.

El aspirante a la presidencia de Francia ha sido un ministro de Interior hiperactivo, firme y polémico, que no ha dudado en tomar decisiones impopulares referentes a la inmigración, el control policial o la delincuencia juvenil.

En estos días, sus adversarios políticos le acusaron de pescar votos en las aguas de la extrema derecha al proponer la creación de un ministerio de la Inmigración e Identidad Nacional.

Pese a las críticas que sus ideas suscitan, Sarkozy recuerda siempre que todas sus propuestas siempre reciben el apoyo de una mayoría de franceses en los sondeos de opinión.

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