Ayer le tocó a Londres vivir un corte de luz tal como había ocurrido en el nordeste de EE.UU. y sur de Canadá hace tres semanas. Medio millón de personas quedaron varadas durante una hora y media en los subtes de la capital británica y en atascamientos de tránsito en pleno centro. Decenas de miles se aglomeraron en las terminales ferroviarias en pleno horario de regreso a los hogares.
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Según el alcalde de Londres, Ken Livingstone, se trató de «una desgracia» y no de un atentado. Informate más
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