5 de octubre 2005 - 00:00

Enfrían "los 25" las expectativas turcas

Bruselas y Ankara (EFE, ANSA) - Jefes de gobierno europeos expresaron ayer su respaldo al inicio de negociaciones para la adhesión de Turquía a la Unión Europea, aunque se enfriaron las expectativas al advertir que serán «enormes» los esfuerzos que deberá hacer Ankara para alcanzar un resultado positivo y que su inclusión demoraría «entre 10 y 15 años».

«Habría sido imperdonable decirle 'no' a Turquía», dijo el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, reunido en París con el presidente de Francia, Jacques Chirac, y consideró la decisión «una ocasión imperdible para crear un puente entre la UE y el mundo árabe musulmán». Chirac manifestó, por su parte, que «no se puede no ver que en el espacio europeo se impone la presencia de Turquía: decirle 'no', decirle 'no tienen nada que hacer con nosotros', sería asumir una responsabilidad demasiado grande».

Con todo, dijo el presidente francés, Turquía deberá realizar «enormes esfuerzos» y una «gran revolución cultural» para lograr la adhesión bajo principios que rigen el acceso a la Unión Europea
.

«Debe hacer todos los esfuerzos necesarios para adherir a nuestros valores y principios», dijo Chirac, y destacó que Ankara requerirá «entre 10 y 15 años» para completar esas tareas.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, advirtió en Londres que si bien la apertura de negociaciones fue un «gran paso adelante», el ingreso «no está nunca garantizado ni es automático».

Barroso, al término de una reunión con el primer ministro británico, Tony Blair, y el presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró que esperauna «Turquía dinámica, moderna y democrática», aunque «el resultado de este proceso se podrá conocer sólo al final».

Mientras, quienes se oponen a las negociaciones volvieron a hacerse oír. El vicepresidente del Parlamento Europeo, Mario Mauro, expresó «perplejidad» por la decisión de apertura de las negociaciones, y advirtió que el gobierno de Ankara mantiene «ambigüedad» sobre el proceso de reformas.

«Turquía de hecho inicia este proceso con sus propias condiciones, manteniendo la ambigüedad relativa al reconocimiento de Chipre y sin resolver algunas de las dudas sobre las reformas», dijo Mauro.

En tanto, el primer ministro turco,
Recep Tayyip Erdogan, aseguró que el acuerdo con la Unión Europea para la apertura de las tratativas constituye «el punto inicial de una nueva fase que representa la continuación natural del camino histórico de Turquía».

El entendimiento generó euforia entre los analistas y la prensa de ese país. «Nuestro objetivo era ser miembro pleno de la UE y esto fue plenamente reconocido», dijo el mandatario en conferencia de prensa y sostuvo que «el documento marco de las negociaciones fue formulado aceptando nuestros pedidos y expectativas».

Turquía deberá afrontar un extenso período de negociación, sin certezas de conclusión positiva, y el rechazo de la mayoría de los europeos a la adhesión de Ankara a la UE
, según los últimos sondeos.

Austria
, Finlandia, Grecia y Chipre rechazan la adhesión, y también puede sumarse Alemania si la conservadora Angela Merkel, quien ya expresó su rechazo, encabeza el nuevo gobierno. Francia, por su parte, advirtió que someterá a referendo, como Austria, un eventual ingreso de Turquía al «club de los 25».

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