Por la misma razón, el organismo de vigilancia del Congreso ha demandado a la Casa Blanca, exigiendo la entrega de documentos sobre reuniones entre el grupo de trabajo de Cheney y representantes de empresas energéticas, incluyendo al quebrado consorcio Enron. Numerosos políticos de los partidos Republicano y Demócrata recibieron donaciones electorales de Enron, cuya quiebra es considerada la bancarrota mayor de la historia de Estados Unidos. Según se afirma, el programa energético de la administración del presidente