La información, aparecida en el semanario «Stern», hizo que el banco central alemán emitiera un comunicado en el que se descarta cualquier fracaso de la moneda.
Algunos pocos economistas han hablado recientemente de la idea de que una conmoción importante en la moneda podría poner en duda su supervivencia a largo plazo, mientras que la mayor parte de los analistas dice que las cosas no tienen que ir tan lejos.
Otros prominentes funcionarios y políticos intervinieron en el tema en un intento aparente de evitar que las cosas vayan demasiado lejos en los mercados de moneda.
«Es una tontería mayor», dijo Nourt Wellink, un miembro holandés del Consejo de Gobierno del BCE.
El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, negó que se hubiera producido dicho debate. «En ningún momento hubo una discusión sobre una ruptura de la unión monetaria en el que hubiera estado envuelto», dijo al Parlamento.