2 de abril 2004 - 00:00

Escándalo mella más imagen de Blair

Londres (EFE, Reuters) - La política migratoria del gobierno de Tony Blair quedó ayer en serio entredicho tras la dimisión de la secretaria de Estado de Inmigración, Beverly Hughes, golpeada por un escándalo de visados otorgados a partir de documentos falsos.

El jefe de la oposición, el conservador Michael Howard, describió como «un caos» el sistema migratorio del Ejecutivo laborista, después de que los últimas días trascendieron algunas irregularidades que han desembocado en la dimisiónde la funcionaria. En medio del escándalo, y a pocos días del arresto de 8 presuntos terroristas que preparaban un gran atentado en Londres, Blair anunció ayer que acelerará la creación de una tarjeta de identidad obligatoria.

Tras reunirse con Blair y el ministro del Interior, David Blunkett, Hughes anunció ayer su salida de ese ministerio, tras admitir que, «sin querer», había engañado al Parlamento sobre el caso de los visados. Blair, que en todo momentoalabó su honestidad, informó que será sustituidapor el secretario de Estado de Empleo y Pensiones, Des Browne.

El gobierno, que enfrenta una creciente amenaza terrorista que obliga a incrementar los controles migratorios, tuvo que cancelar ayer todas las solicitudes de visado de Rumania y Bulgaria tras revelar la oposición conservadora, alertada por el cónsul británico en Bucarest, que se habían aprobado permisos de entrada al Reino Unido a partir de documentos falsos.

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