La importante firma de abogados Sullivan & Cromwell (S&C), un pilar de Wall Street y parte del proceso del caso por YPF, protagonizó un bochorno legal luego de admitir ante un juez federal que presentó documentos judiciales plagados de "alucinaciones" generadas por el uso de la inteligencia artificial (IA) para ser redactados.
El sábado 18 de abril, el copresidente del grupo de reestructuración global de S&C Andrew Dietderich debió enviar una carta al juez Martin Glenn, en la que se disculpó formalmente, en nombre del bufete, por enviar escritos con citas inexactas, pasajes inventados de casos reales y fuentes legales inexistentes.
La firma es conocida por trabajar con políticas estrictas y entrenamientos obligatorios sobre el uso de IA bajo el lema "no confíes en nada, verifica todo". Sin embargo, en esta ocasión un proceso de revisión secundaria falló en detectar que la IA había decidido "crear" su propia jurisprudencia.
Los errores de S&C en solicitar el uso de la IA
Si bien el bufete asumió sus fallas, quien las detectó fue su competencia la firma Boies Schiller Flexner (BSF). Desde el grupo notaron inconsistencias tras una revisión exhaustiva en la que descubrieron un "libro de errores" de tres páginas que sumaba cerca de 36 equivocaciones técnicas.
El incidente es sumamente delicado teniendo en cuenta la historia de Sullivan & Cromwell, por ser una de las firmas más antiguas y elitistas de EEUU.
Cuenta con un plantel de más de 900 abogados y una gran reputación en defensas de alto perfil, como las apelaciones recientes del mandatario Donald Trump.
YPF Wall Street Nueva York
S&C resuena por ser el bufete que lidera la estrategia de defensa de la República Argentina en el multimillonario juicio por la expropiación de YPF.
Contexto YPF y la causa por la que usaron IA
Del lado sur del continente, el nombre de S&C resuena por algo mucho más sensible: es el bufete que lidera la estrategia de defensa de la República Argentina en el multimillonario juicio por la expropiación de YPF. "Lamentamos profundamente que esto haya ocurrido", escribió Dietderich, quien incluso llamó personalmente a Boies Schiller para agradecerles por señalar el desperfecto.
De momento no se conoce qué programa de IA utilizaron, mientras el contexto para el uso de la herramienta fue una causa que tomó el bufete por presunta esclavitud y estafas millonarias de parte de un conglomerado camboyano, vinculados a las Islas Vírgenes Británicas.
El fundador del grupo, Chen Zhi, fue acusado recientemente por fiscales estadounidenses de dirigir centros de trabajos forzados en Camboya y de orquestar un fraude de inversiones masivo. Las autoridades incluso iniciaron acciones legales para incautar cerca de $9 mil millones de dólares en Bitcoin, presuntamente vinculados a las actividades criminales del grupo.
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