Decenas de miles de peregrinos conmemoraron el 94 aniversario de la aparición de la virgen en Fátima en Portugal, bajo un intenso calor y con el recuerdo de Juan Pablo II como telón de fondo y ante un extraño fenómeno natural.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La peregrinación internacional al santuario de Fátima de este año se convirtió en un homenaje a Juan Pablo II, quien fue beatificado el 1º de mayo en Roma. Un video sobre la vida de Karol Wojtyla se proyectó en varias pantallas gigantes al término de la misa, en medio del aplauso unánime de los asistentes al acto.
La aparición entonces de un halo alrededor del sol con los colores del arco iris despertó la atención de los peregrinos, muchos de los cuáles se emocionaron por el suceso e incluso lo calificaron de "milagro", según los medios lusos.
El culto a Fátima tiene su origen entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, período durante el que tres niños portugueses aseguraron que habían sido testigos de varias apariciones de la virgen.
Los tres menores explicaron que ésta les hizo varias revelaciones -conocidas como los tres secretos de Fátima- en estos encuentros, la primera sobre la muerte prematura de dos de ellos y la segunda sobre el final de la Primera Guerra Mundial, el inicio de la Segunda y el fin del comunismo.
Finalmente, el tercer secreto fue revelado en 2000 y en él se predecía el asesinato de un "obispo vestido de blanco" mientras atravesaba una gran ciudad, en lo que la Iglesia considera una profecía del atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981, tiroteado por el terrorista turco Ali Agca.
Dejá tu comentario