2 de julio 2008 - 00:00

Francia asumió control de la UE ensombrecida por una fuerte crisis

Nicolas Sarkozy antes de asumir la dirigencia semestral del bloque de los 27. Su par dePolonia, Lech Kaczynsk, aseguró que «en este momento el tema del tratado no tiene sentido» alegando el «no» de los irlandeses. El proyecto busca saldar el rechazo de Francia yHolanda a la Constitución europea en 2005.
Nicolas Sarkozy antes de asumir la dirigencia semestral del bloque de los 27. Su par de Polonia, Lech Kaczynsk, aseguró que «en este momento el tema del tratado no tiene sentido » alegando el «no» de los irlandeses. El proyecto busca saldar el rechazo de Francia y Holanda a la Constitución europea en 2005.
París (EFE, AFP, DPA) - Francia asumió ayer la presidencia semestral de la Unión Europea (UE) en un clima ensombrecido por la negativa del presidente de Polonia, Lech Kaczyinski, a ratificar el tratado de Lisboa tras el «no» irlandés al texto.

«No imagino que el presidente que firmó el documento en Bruselas y en Lisboa pueda poner en entredicho su propia firma», dijo el jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy, a preguntas sobre la declaración de Kaczyinski de que no ratificará por el momento el tratado, que según él ya «no tiene sentido» tras el rechazo irlandés.

Flanqueado por el jefe de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, en el Elíseo, el presidente de turno de la UE se mostró seguro de que el mandatario polaco, un hombre «honesto» que «nunca ha traicionado su palabra», cumplirá el compromiso que firmó ante sus 26 colegas de la UE.

  • Coraje

  • En una velada crítica a Kaczyinski, pero también al presidente checo, que pronosticó la muerte del tratado tras el «no» irlandés en el referendo de junio, Barroso dijo que «el coraje político para los responsables europeos es asumir las opciones que han elegido».

    «Veintisiete Estados miembros han firmado el tratado de Lisboa. Por lo tanto, es a 27 como debemos concluir lo que hemos emprendido. No podemos permitirnos de nuevo el lujo de decepcionar a los ciudadanos europeos», sentenció el presidente de la comisión.

    El tratado de Lisboa, del que Sarkozy fue uno de los artífices, sustituye a la fallida Constitución europea, que fue rechazada por los votantes franceses y holandeses en sendos referendos en 2005.

    La esperanza de Francia y otros países de que prosiga el proceso de ratificación con el fin de circunscribir el embrollo al «no» irlandés, a la espera de una solución antes de las elecciones europeas de 2009, ha sufrido un golpe con el problema de Varsovia.

    Para Barroso, lo que más necesita la UE en este momento de adversidad es «el coraje político y el lenguaje de la verdad», de los que no carece, dijo. Aunque consideró una oportunidad «excepcional» para la UE que le toque ahora a Francia la presidencia rotativa, no ahorró las advertencias o críticas a Sarkozy.

    El coraje político, dijo, es no anteponer los intereses nacionales a los europeos y «no ceder a la tentación» de culpar a Bruselas por «todos los males cuando surge una dificultad política».

    Sarkozy, quien dijo conocer las reglas del juego -la presidencia de la UE debe estar «al servicio de toda Europa y no sólo del país que provisionalmente la preside»-, anunció dos iniciativas concretas: un plan europeo contra la enfermedad de Alzheimer y otro de becas «Erasmus» de formación profesional para aprendices.

  • Apoyo

    Iniciativas a tono con su insistencia en que la UE debe estar próxima a las preocupaciones de la vida cotidiana de los ciudadanos y «protegerlos», en lugar de « inquietarlos».

    Barroso, que prometió apoyar a la presidencia francesa de la UE, argumentó que Europa «no ha dejado de avanzar» en los tres últimos años en temas en los que los ciudadanos requieren su atención.

    Tras citar la lucha contra el cambio climático y políticas comunes sobre energía e inmigración, que están «en el corazón» de las prioridades francesas, dijo que la UE se mide «ante todo en lo cotidiano», como el encarecimientodel petróleo y los alimentos.

    Aprovechó para replicar las críticas vertidas la víspera por Sarkozy contra el Banco Central Europeo (BCE) por centrarse en la lucha contra la inflación y no lo bastante en el crecimiento. Hay que combatir la inflación, «la primera amenaza que pesa en el poder adquisitivo de los ciudadanos», sentenció Barroso. EL domingo a la noche, en la última hora de la presidencia eslovena de la UE, la Torre Eiffel vistió los colores de la bandera europea.
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