Francia: declaran inconstitucional ley sobre la negación del genocidio armenio

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El Consejo Constitucional de Francia declaró el martes contraria a la Carta Magna la ley que castiga la negación del genocidio armenio de 1915, que causó una crisis diplomática con Turquía.

Ankara expresó su "satisfacción", pero el presidente francés Nicolas Sarkozy pidió a su gobierno que elabore un nuevo texto al respecto. Dicho texto procurará tomar en cuenta las observaciones del Consejo para evitar que éste lo vuelva a declarar inconstitucional.

Para el Consejo, el "ejercicio de la libertad de expresión y de comunicación" fue menoscabado de modo "inconstitucional" por el legislador, al "reprimir la contestación de la existencia (...) de crímenes que él mismo reconoció y calificó como tales".

Inmediatamente, Turquía acogió con "satisfacción" esa decisión, según declaró el portavoz de la representación diplomática turca en París, Engin Solakoglu. Este vocero estimó que la decisión permitió evitar una "grave crisis" y representa una "esperanza" para las relaciones entre Francia y su país.

El candidato centrista a las elecciones presidenciales del próximo mes de abril, Francois Bayrou, también expresó su satisfacción por la decisión del Consejo Constitucional. "El legislador no puede someter a la ley penal la expresión de opiniones que dan lugar a debates internos en países extranjeros", estimó.

En cambio, el diputado del principal partido de izquierda, el Partido Socialista, Bruno Le Roux, lamentó la decisión del Consejo Constitucional. "Cuestionar un genocidio establecido por la ley francesa no constituye una libertad", afirmó.

"Lamento que el presidente de la República haya esperado hasta último momento" para presentar ante el Parlamento el texto que acaba de ser declarado inconstitucional, agregó.

El Consejo Constitucional se pronunció al respecto después que parlamentarios franceses de diversos partidos políticos, tanto de izquierda como de derecha, presentaran un recurso ante él a fines de enero.

La ley, adoptada por el Parlamento francés el 23 de enero pasado, era apoyada por el presidente Nicolas Sarkozy, que el 1 de febrero ya había prometido un nuevo proyecto de ley en caso de que la normativa fuera declarada inconstitucional.

El texto había provocado la ira de Turquía, cuyo primer ministro Recep Tayyip Erdogan la consideró una señal del "avance de la islamofobia y del racismo en Europa".

El texto preveía que toda negación pública de un genocidio reconocido por la ley francesa significaba un delito pasible de un año de prisión y de 45.000 euros de multa.

Francia reconoce dos genocidios, el de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial y el de los armenios, pero sólo castiga hasta ahora la negación del primero.

Turquía rechaza el término de "genocidio", aunque reconoce que hubo masacres y que unos 500.000 armenios murieron en Anatolia entre 1915 y 1917 durante el Imperio Otomano. Los armenios dicen que hubo 1,5 millones de muertos.

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