19 de enero 2005 - 00:00

Francia paralizada en semana de huelgas y protestas

Cientos de empleados del sector ferroviario, de las estatales de gas y la electricidad además de cirujanos se declararon en huelga en Francia el miércoles en una semana de protestas contra las supresiones de empleo y condiciones salariales.

Con esta ola de huelgas el país se ve semiparalizado: El martes fueron los carteros, el miércoles los cirujanos y los transportes y el jueves serán los profesores y otros funcionarios.

Esta es sin duda la semana de movilización social más intensa desde hace dos años, cuando se llevó a cabo la reforma de las pensiones.

Con estas huelgas, el gobierno del primer ministro francés Jean Pierre Raffarin es puesto a prueba ya que según el diario Le Parisien, un 65% de los franceses apoya estas reivindicaciones laborales.

En pocas palabras, el gobierno francés quiere imponer prácticas laborales más flexibles en el sector público, que ayuden a recortar el desempleo, que roza el 10%, e inyecten competitividad al país, pero los sindicatos temen que los cambios lleven a una semana laboral más larga sin incrementos salariales.

El miércoles, la circulación ferroviaria se vio considerablemente reducida y en la periferia de París sólo los servicios mínimos estaban garantizados. Según cifras de la empresa, un 36,9% del total de 168.300 trabajadores se declararon en huelga, lo cual supone una "advertencia muy seria" para el gobierno y la dirección de la SNCF, empresa estatal de transportes ferroviarios, subrayaron los sindicatos.

En su presupuesto del 2005, la empresa prevé la supresión de 3.590 puestos de trabajo para lograr beneficios de 113 millones de euros (1 euro: 1,3 dólares) en el año en curso.

Presionado por esta jornada de huelga, el presidente de la SNCF, Louis Gallois, anunció 300 contratos suplementarios, con lo cual el número de despidos se reduce a 3.290.

Además, un 12,5% de los trabajadores de las empresas estatales de gas y electricidad estaban en huelga el miércoles, según estas entidades, aunque los sindicatos que convocaron el paro estimaron que el porcentaje de huelguistas superaba el 30% y la producción estaba en baja debido a la baja actividad en las centrales nucleares y térmicas.

El presidente de Electricidad de Francia (EDF), Pierre Gadonneix, anunció que desea lograr 7.500 millones de euros de ganancias de productividad en 2005, un 20% de los cuales procederá de recortes en los gastos de personal.

Según los sindicatos, ésto significará la reducción de entre 12.000 y 15.000 empleos hasta 2007.

El bisturí fue el último en unirse a esta huelga en cadena para pedir la reorganización de los servicios de operaciones y aumentos salariales del 15%. Según fuentes sindicales médicas, un 70% de los equipos quirúrgicos de los hospitales anuló el miércoles sus operaciones pero el atendimiento de las urgencias estaba garantizado.

En total, 3.100 cirujanos habían sido convocados a la huelga en una jornada bautizada "mesas de operaciones blancas". Los médicos denuncian que el hospital se ha convertido en una empresa de producción en cadena de servicios médicos y denuncia los despidos improcedentes.

El jueves será el turno de los psiquiatras, que desean que los riesgos de su profesión sean recompensados con una prima económica y más medios técnicos.
A ellos se unirán otros profesionales de la salud y la asistencia social.

También se declararán en huelga 5 millones de funcionarios, entre ellos los maestros, que desean un aumento de sus salarios que sólo progresaron una media
del 3,2% en 2005.
AFP 191405 GMT JAN 05

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