Francisco advirtió que los pueblos originarios amazónicos "nunca estuvieron tan amenazados"
-
A 40 años de Chernobyl: cinco claves para entender la peor tragedia nuclear de la historia
-
Luisa González: "América Latina debería construir un bloque como la UE, más allá de la ideología de los gobiernos de turno"
Francisco llegó al coliseo maldonadino en una especie de carritos de golf a los que de inmediato se les denominó "minipapamóviles". En el lugar, entre cientos de personas, en su mayoría indígenas, estaban el presidente Pedro Pablo Kuczynski y su esposa, Nancy Lange.
En el encuentro no solo estaban presentes pueblos de Madre de Dios, sino de toda la Amazonía peruana, en concreto Harakbut, Esse-ejas, Matsiguenkas, Yines, Shipibos, Asháninkas, Yaneshas, Kakintes, Nahuas, Yaminahuas, Juni Kuin, Madijá, Manchineris, Kukamas, Kandozi, Quichuas, Huitotos, Shawis, Achuar, Boras, Awajún y Wampis.
El sábado el papa irá a Trujillo y el domingo terminará la visita con una misa en Lima, a la que se espera que asista más de un millón de personas.
El sumo pontífice terminó el jueves una visita de cuatro días a Chile con una misa en la ciudad chilena de Iquique. Francisco llamó a ayudar a los inmigrantes, en un día en el que la atención se desplazó sin embargo hacia la defensa que realizó del obispo chileno Juan Barros, cuestionado por supuestamente proteger al sacerdote Fernando Karadima, acusado de abusos sexuales contra menores en ese país.
Según medios locales, unas 90.000 personas presenciaron la misa del papa en Iquique, 1.800 kilómetros al norte de Santiago. Como sucedió a lo largo de toda su estadía en Chile, la asistencia fue bastante menor a lo que se proyectaba, de 300.000 personas.




Dejá tu comentario