Francisco pidió "luchar contra la plaga del feminicidio" en la región
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Más temprano, en la misa con participación masiva al borde del Pacífico, Francisco comparó a los pescadores del lugar con los discípulos de Jesús. "Así como ellos enfrentaron la tempestad sobre el mar, a ustedes les tocó enfrentar el duro golpe del 'Niño Costero', cuyas consecuencias dolorosas todavía están presentes".
Trujillo, capital de la región norteña de La Libertad, fue golpeada a inicios del 2017 por inundaciones tras seis deslaves de lodo y piedras que destruyeron barrios y balnearios, dejando a decenas de miles de damnificados y graves daños en la infraestructura en el norte de Perú.
El desastre natural, causado por el fenómeno climático llamado "Niño Costero", dejó 162 muertos y pérdidas equivalentes al 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
En este contexto, Francisco también alertó sobre los "efectos devastadores" de las "tormentas" que azotan a los habitantes de esta región.
"Se llaman violencia organizada como el 'sicariato' y la inseguridad que esto genera; la falta de oportunidades educativas y laborales, especialmente en los más jóvenes (...); la falta de techo seguro de tantas familias forzadas a vivir en zonas de alta inestabilidad y sin accesos seguros", afirmó.
Trujillo es una de las ciudades con mayor índice de criminalidad en el país -uno de los mayores productores de cocaína del mundo-, azotada por extorsiones, asesinatos por encargo y bandas de narcotraficantes.
Al término de la misa, Francisco atravesó el barrio pobre de Buenos Aires, una de las zonas más golpeadas por las inundaciones y donde cientos de personas flanquearon en modo festivo el paso de su comitiva.
La calurosa acogida prestada por el pueblo peruano, tanto a su llegada el jueves a Lima como en su visita posterior a Puerto Maldonado el viernes y Trujillo el sábado, contrastó con la recepción más fría vivida en los días previos en Chile, donde la Iglesia Católica se ha visto sacudida por varios casos de abusos sexuales en los últimos años.
El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, acompañó las dos actividades fuera de Lima. El primer papa latinoamericano pondrá fin a su viaje a Perú el domingo con una misa en una base aérea próxima a la ciudad de Lima, a la que se espera acuda más de un millón de personas.




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