Fuerte advertencia de Obama a los evangélicos que planean quemar el Corán el 11-S
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Barack Obama
A pesar de los cuestionamientos directos a la acción planificada de quemar 200 ejemplares del Corán el sábado, cuando se cumple el noveno aniversario de los atentados del 11 de septiembre, en los que murieron 2.752 personas, nadie del gobierno se comunicó directamente con Jones.
"Es tiempo de que nosotros nos mantengamos de pie para combatir el terrorismo", había dicho el pastor Jones, autor del libro "El islam es diabólico".
Pese a todo, Jones recibió el miércoles a un imán de Florida. De acuerdo al diario Gainesville Sun, el imán Muhamad Musri dialogó durante 40 minutos con el pastor y le pidió que no siguiera con su idea: "El mundo admirará su coraje si usted dice 'debido a mi devoción hacia Cristo y la Biblia, voy hacer algo que es correcto hacer'", abandonar el plan.
La quema de los ejemplares del Corán está prevista el sábado a las 22.00.
Interpol lanzó "un alerta global" a sus 188 países miembros advirtiendo que hay "una gran posibilidad" de atentados ante el proyecto de quemar 200 ejemplares del Corán.
Fundado en 1986 en Gainesville, el "Dove World Outreach Center" sigue una línea integrista, denunciando el aborto y la homosexualidad y acusando al islam de querer dominar el mundo.
Un portavoz de la municipalidad de Gainesville, Bob Woods, señaló a que al quemar el Corán los responsables de la comunidad religiosa violarían un artículo municipal que prohíbe hacer fuego al aire libre, y sus autores podrían ser detenidos.
El acto de fe previsto no puede ser prohibido en sí, ya que la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos garantiza la libertad de expresión.
La iniciativa del grupo, integrado por una cincuentena de miembros, ocurre cuando los musulmanes celebran el fin del mes sagrado del Ramadán y las autoridades estadounidenses temen un aumento del sentimiento antimusulmán tras la polémica generada por la construcción de un centro cultural islámico cerca de "zona cero" en Nueva York.
Las condenas siguen cayendo como cascada, desde la de Obama a la de países como India e Indonesia, el de mayor población musulmana en el mundo, pasando por la del Vaticano, Irán e Irak.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también expresó el jueves su preocupación por las posibles consecuencias que acarrearía la quema del Corán.
Netanyahu pidió que "tales acciones irresponsables no se lleven a cabo", subrayando que "minan la tolerancia religiosa y la paz", en un comunicado emitido por su oficina.
El presidente de Indonesia Bambang Yudhoyono pidió a Obama impedir la quema del libro sagrado musulmán.
Por su parte, India pidió a las autoridades estadounidenses que tomaran "fuertes medidas" y a los medios de comunicación indios que no difundan imágenes del acontecimiento.
Desde Bagdad, el primer ministro iraquí Nuri al Maliki condenó la medida y afirmó que el acto "podría ser tomado como pretexto por los extremistas para cometer más asesinatos".
En Afganistán, miles manifestaron en las calles de un poblado al noreste de Kabul protestando contra los cristianos y gritando consignas contra Estados Unidos.



