El presidente ruso venció ayer a su único rival de consideración: la abstención. Permanecerá un nuevo período al frente del Kremlin. Al cierre de esta edición, Vladimir Putin obtenía 70% de los votos, relegando drásticamente a la oposición comunista y ultranacionalista. El mandatario prometió a los rusos mantener y consolidar todas las conquistas democráticas.
Según la encuesta a boca de urna de la Fundación de la Opinión Pública (FOM), divulgada por la televisión rusa pocos minutos tras el cierre de la votación, Putin obtuvo un resultado aun mejor que el que logró en la primera vuelta de las elecciones de marzo de 2000, cuando ganó con 52,5% de los sufragios.
El candidato del Partido Comunista,
El partido reformista de oposición, Yabloko, y varias personalidades liberales, habían llamado a boicotear la consulta, que fue declarada válida al superar 50% de participación.
El actual presidente estaba tan confiado en su triunfo que inició anticipadamente su segundo mandato al cambiar de primer ministro dos semanas antes de las elecciones, anunciando un nuevo equipo gubernamental para aplicar la política de los cuatro próximos años. Además,