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Todas las regiones de la península estuvieron de acuerdo en la necesidad de que se construyan nuevas centrales o que se renueven e impulsen las existentes, pero rechazaron la energía nuclear por considerarla "fuera del mercado".
"No existe ningún obstáculo de nuestra parte para realizar nuevas plantas, adecuar las existentes o potenciarlas -explicó Tommaso Franci, coordinador de los asesores para la energía de la Conferencia de presidentes de Regiones-, porque lo que ocurrió el domingo evidencia que existe un déficit de producción de energía de casi el 17 por ciento".
"Pero considero que no existe espacio para la energía nuclear, para concretarla serían necesarias inversiones públicas enormes y ahora el sistema se funda en el principio de la competencia del mercado", precisó Franci.
Por su parte, uno de los más importantes líderes italianos del centroizquierda, Francesco Rutelli, reclamó hoy con urgencia la definición de un nuevo plan energético nacional tras el apagón del domingo.
Rutelli subrayó que hace más de 20 años que Italia lo espera y que es necesario un gran esfuerzo nacional unitario para la autosuficiencia eléctrica.
Italia importa gran parte de su electricidad, un 17 por ciento frente a un promedio europeo del 2 por ciento, porque después del desastre de la central ucraniana de Chernobyl decidió no construir centrales nucleares, necesarias para satisfacer la creciente demanda de energía.
El presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, que se reunió hoy en París con su colega Jacques Chirac, afirmó que Italia "debe reforzar su colaboración con Francia en el campo de la energía".
"No se puede esperar más, hay que actuar, no hay que retrasar la construcción de nuevas centrales eléctricas con métodos tradicionales, y también con pequeñas centrales con métodos alternativos", dijo el domingo el jefe del Estado horas después del gigantesco apagón.
Los técnicos afirman que se necesitarán semanas para identificar con certeza las verdaderas causas del apagón pero lo que quedó claro es la vulnerabilidad de Italia, el país de la Unión Europea (UE) más dependiente de la importación de energía eléctrica.
Según el Gestor del ente público de electricidad, Andrea Bollino, Italia importa el 17 por ciento de sus necesidades energéticas, fundamentalmente de Francia y Suiza pero también de Austria, Eslovenia y en menor medida de Grecia y Córcega.
Ese porcentaje asciende al 25 por ciento en las horas nocturnas, cuando el consumo se reduce e Italia prefiere importar electricidad menos cara del extranjero, en particular la nuclear de Francia, antes que producirla a precios más caros.
Un referendo de 1987 derogó ciertas disposiciones legislativas que facilitaban la construcción de centrales nucleares y todos los gobiernos que se sucedieron desde entonces evitaron realizarlas.
Pero otro problema del sector energético italiano es que sus instalaciones son obsoletas.
El de Italia es el cuarto gran apagón en los países occidentales en dos meses después de los que afectaron a Estados Unidos y Canadá, Londres y Escandinavia.
El ministro de Industria, Antonio Marzano, que se presentará mañana ante el Parlamento para responder a interpelaciones de la oposición, afirmó hoy que acelerará la aprobación de un proyecto de ley que reforma el sector de la energía.
En tanto, la fiscalía de Roma abrió una investigación sobre el apagón debido a un desperfecto en la red eléctrica que provocó cinco muertos, paralizó trenes, demoró vuelos y obligó a los bomberos a intervenir en masa para rescatar a quienes quedaron atrapados en ascensores.
De los muertos, cuatro son mujeres, tres de ellas ancianas que fallecieron como consecuencia de accidentes domésticos debidos al apagón, una cuarta en un accidente automovilístico y el quinto es un hombre que fue atropellado por un vehículo.
En el dossier de la fiscalía están incluidos artículos de periódicos en los cuales se habla de las incomodidades sufridas por las personas a raíz de la interrupción de la corriente eléctrica.
La fiscalía romana realizará controles para evaluar si existen responsabilidades relativas al apagón, causado por la caída de un árbol en Suiza, uno de los países que provee de corriente eléctrica a la península.
También la Autoridad para la Energía eléctrica y el gas decidió abrir una instrucción para verificar las causas del hecho.
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