Ornitólogos croatas sostienen una gaviota para tomar una muestra de sangre y testear la presencia del virus H5N1. En la localidad de Split, cercana al Adriático, fueron sacrificadas 1.200 aves.
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Ayer se realizaban análisis para determinar si se trata de la cepa altamente patógena del virus, que mató a más de 90 personas en Asia, precisó el laboratorio Friedrich Loeffler.
En Francia, en cuyo territorio se confirmó la semana pasada la presencia del virus H5N1 en un criadero de la región de Ain ( centroeste), se sospecha que se ha propagado hasta Lille, en el Norte. Una especulación que no hace más que agravar la situación crítica de la filial avícola francesa, afectada de lleno por las repercusiones de la epizootia.
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