El lunes en un encuentro similar, al menos 18 guerrilleros de Dios habrían muerto y siete en los días anteriores.
Por su parte, el obispo anglicano Macleord Ochola, figura histórica de la región desmintió los comunicados del ejército: "Casi todos estos así llamados rebeldes muertos son sólo niños, secuestrados y enrolados por el LRA, y todos lo saben".