El centro de control de enfermedades de Alemania informó 365 nuevos casos de E. coli, mientras el Gobierno sigue intentando rastrear la fuente del brote de la bacteria letal, al tiempo que se defendió de las críticas españolas por apuntar contra los pepinos ibéricos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Una cuarta parte de los nuevos casos corresponden al síndrome urémico hemolítico (SUH), una complicación grave de la infección con E. coli que afecta la sangre y los riñones, informó el Instituto Robert Koch alemán. El brote de SUH, uno de los mayores en su tipo, ha sido uno de los principales causantes de las muertes de 16 personas en el norte de Europa. Todas las víctimas habían estado en el norte de Alemania.
Hasta el momento se registraron más de 1.500 casos de E. coli/SUH en Alemania solamente y las autoridades no han podido identificar todavía el origen de esta cepa virulenta de la bacteria.
En tanto, autoridades sanitarias alemanas señalaron que el país hizo lo correcto al apuntar contra pepinos españoles como fuente de la epidemia que ya dejó 15 muertos en el país, pese a que después se demostrara que no tenían relación con la enfermedad.
"No alertamos demasiado pronto", dijo la responsable de Salud de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks. "Esos pepinos debían ser retirados del mercado". La política socialdemócrata lanzó incluso un mensaje a la ministra de Agricultura española, Rosa Aguilar: "Si allí se siguen produciendo pepinos afectados por la bacteria 'E. coli' tendrá que intervenir el Estado español. Si fuese la ministra de Agricultura española, me ocuparía de saber cómo llegó el agente patógeno a pepinos españoles".
Por otra parte, el Gobierno español estudia presentar un "recurso de incumplimiento", previsto en el sistema europeo, para subsanar los daños provocados por la alerta de las autoridades de Hamburgo que atribuyeron a los pepinos españoles la infección por la bacteria "E.coli".
Así lo confirmó en rueda de prensa el ministro español de Justicia, Francisco Caamaño, que advirtió de que quien pone en marcha una alerta temprana, como la que afectó a los pepinos españoles, tiene también que asumir unas responsabilidades en el caso de que no se haya actuado con la debida prudencia.
Caamaño explicó que el artículo 34 del Tratado de la Unión Europea establece una previsión específica para exigir responsabilidades en estos casos. Concretó que si no hay una vía específica para indemnizar a los afectados existe la posibilidad de presentar un recurso de incumplimiento que, en el caso de acreditarse las responsabilidades, permitiría hacer frente a los perjuicios que se hayan producido innecesariamente a los sectores productivos españoles.
Ese es el mecanismo que estudian los servicios jurídicos del Estado tras conocer las primeras informaciones sobre esta cuestión, según las cuales -reconoció Caamaño- a día de hoy "parece evidente que se ha declarado una alerta sin fundamento".
El titular de Justicia de España añadió que en todo momento se mantiene en contacto con la Secretaría de Estado de la UE, Asuntos Exteriores y Agricultura para analizar todas las cuestiones jurídicas que se pueden plantear en este asunto.
Dejá tu comentario