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El general brasileño "fue encontrado muerto en su dormitorio (de hotel) de un balazo aparentemente autoinfligido", dice un informe interno de la Misión, establecido por militares filipinos que estaban a cargo de su seguridad.
Una fuente militar de la Minustah que pidió el anonimato dijo a la AFP que el militar brasileño "se disparó una bala en la boca".
El portavoz de la Minustah, Damian Onses-Cardona, rechazó precisar las circunstancias de la muerte, aduciendo que aún se está investigando.
Por su lado el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, lamentó ayer la muerte de Matta Bacellar y confirmó la determinación de Brasil de continuar apoyando al pueblo haitiano.
En una nota oficial de la Presidencia, Lula expresó "su profundo pesar por el fallecimiento" de Bacellar, y confirmó "la determinación del gobierno brasileño para continuar apoyando al pueblo haitiano en la construcción de la paz y la normalización política de aquel país".
Empleados del hotel Montana, donde se hospedaba el militar, indicaron a la AFP que escucharon una detonación ayer hacia las 06H30/6H45 locales.
La familia del general -que estaba casado y tenía dos hijos- recibió la noticia en Rio de Janeiro, informó el Ejército brasileño, indicando que las causas de la muerte serán investigadas.
La familia no hizo declaraciones, pero una vecina dijo a la radio CBN que el general pasó Navidad y fin de año en Rio de Janeiro, y que habría retornado a Puerto Príncipe el lunes pasado.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, quedó "conmocionado" por la noticia, dijo su portavoz, mientras que un comunicado de la misión de la ONU destacó que el militar era "un soldado honorable y profesional" que "dio todo por el derecho del pueblo haitiano a elegir libremente un presidente".
Tras la muerte de Matta Bacellar -que había asumido funciones el 31 de agosto-, el general chileno Eduardo Aldunate Herman asumió como jefe interino de la Minustah, informó en Santiago el Ministerio de Defensa.
En los últimos días los cascos azules de la Minustah han sido objeto de fuertes críticas en Haití debido a una creciente inseguridad, que se hace sentir especialmente en la capital.
Al menos nueve personas fueron asesinadas en Haití desde el inicio del año.
Además, la policía haitiana ha registrado más de 40 secuestros en Puerto Príncipe (2,5 millones de habitantes), donde las bandas armadas actúan en completa libertad en algunos barrios pobres.
El miércoles los partidos políticos acusaron a la Minustah de "pasividad y tolerancia" frente a las bandas armadas.
Según una fuente gubernamental que habló a la AFP bajo condición de anonimato, existirían "relaciones de complicidad" entre contingentes de la Minustah y los grupos armados que operan en Haití, uno de los países más pobres del mundo.
Nueve agrupaciones políticas se unieron en el "Acuerdo por la Democracia y la Modernidad" para exigir una revisión del mandato de las fuerzas de ONU desplegadas desde 2004, que incluyen a 1.987 policías internacionales y 7.500 militares de 14 países.
Brasil tiene el contingente más importante, con 1.213 efectivos, seguido por Nepal, Jordania y Sri Lanka.
Argentina, Chile, Uruguay, Perú, España y Marruecos contribuyen también con tropas.
La Cámara de Comercio e Industria de Haití, con el respaldo de los partidos políticos, convocó a los haitianos a una jornada de huelga mañana en rechazo a la inseguridad.
Después de sucesivas postergaciones, las elecciones programadas para el domingo fueron pospuestas indefinidamente, aunque según una fuente próxima al gobierno y el consejo electoral, se programarían para el 7 de febrero, fecha en la que según la constitución haitiana debería asumir el nuevo presidente.
El primer ministro haitiano, Gerard Latortue, que dirige el gobierno interino, confirmó el jueves que renunciará el 7 de febrero, aunque continuará a cargo de los asuntos del país hasta el traspaso del poder a un gobierno electo.
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