7 de agosto 2006 - 00:00

Hizbollah lanzó su ataque más violento

Cada vez resulta más claro que el objetivo de neutralizar a Hizbollah como una amenaza permanente para Israel no podrá completarse sólo por medios militares. En ese sentido será crucial que el compromiso que Estados Unidos apura en las Naciones Unidas no termine desdibujándose por las presiones de las distintas partes involucradas en el diálogo. El despliegue de una potente fuerza internacional en el sur del Líbano y, además, del propio ejército libanés en todo su territorio, son los ejes de cualquier solución a un conflicto que no deja de escalar día a día. ¿Cómo se explica la paradoja de que Israel haya golpeado duramente a la milicia de Hizbollah en el Líbano en los últimos 27 días de guerra y que aquélla lance ataques misilísticos cada vez más mortíferos contra el norte de ese país? Básicamente, por el enorme arsenal de alrededor de 15 mil cohetes que los chiitas habían acumulado antes de la guerra gracias al activo apoyo de Irán y Siria. Además, influye que los misiles de menor alcance, como los lanzados ayer, son disparados desde plataformas móviles, lo que los hace sumamente ubicuos.

Así quedó uno de los edificios de Haifa -la tercera ciudad de Israel- que sufrieron la caída de cohetes de Hizbollah. La de ayer fue la peor jornada para ese país en lo que va de la guerra.(arriba) Un socorrista judío ortodoxo recoge las partes de los cuerpos destrozados por un misil de Hizbollah en el kibutz de Kfar Giladi, a fin de darles apropiada sepultura.(abajo)
Así quedó uno de los edificios de Haifa -la tercera ciudad de Israel- que sufrieron la caída de cohetes de Hizbollah. La de ayer fue la peor jornada para ese país en lo que va de la guerra.(arriba) Un socorrista judío ortodoxo recoge las partes de los cuerpos destrozados por un misil de Hizbollah en el kibutz de Kfar Giladi, a fin de darles apropiada sepultura.(abajo)
Jerusalén (EFE, AFP, Reuters, ANSA, diarios locales) - Al menos 15 personas murieron y casi 80 resultaron heridas ayer en nuevos e intensos ataques misilísticos de Hizbollah contra el norte de Israel, lo que constituyó el peor saldo de víctimas desde el inicio de la guerra el pasado 12 de julio.

Según analistas, la milicia chiita libanesa buscó probar con el lanzamiento de 200 cohetes que mantiene su poder de fuego a pesar de los fuertes bombardeos aéreos de Israel y de sus incursiones por tierra, para las que ese país movilizó 10.000 soldados.

El primer ataque ocurrió por la mañana en el kibutz de Kfar Giladi, cercano a la frontera con el Líbano, donde murieron 12 reservistas que estaban reunidos al aire libre y desoyeron las alarmas. «Esto no tenía que haber ocurrido. Hicimos sonar las sirenas varios minutos antes de que cayera el cohete», se lamentó al diario «Haaretz» un miembro de la comunidad.

La segunda embestida se produjo al anochecer en la ciudad de Haifa, tercera ciudad del país, donde tres vecinos perdieron la vida. Este ataque es el más grave de los que se han registrado contra esa ciudad, desde que empezó el conflicto el pasado 12 de julio, y se produjo después de varios días sin que cayeran misiles.

  • Incendios

  • En Haifa, entre cinco y sietecohetes hicieron blanco en al menos tres puntos, informaron los servicios de emergencia, y uno de ellos impactó en un edificio que se desplomó y del que fueron recuperados los cuerpos de las tres víctimas que habían quedado atrapadas. Varias casas se incendiaron a causa de los misiles que, según la milicia fundamentalista apoyada por Siria e Irán, son del tipo Raad-2, de mediano alcance.

    El gran número de víctimas y el temor a nuevos ataques llevaron a las autoridades de Haifa a decretar el estado de emergencia en todos los hospitales. Asimismo, el alcalde de la ciudad, Yona Yahav, pidió a la población que permanezca en los refugios y no salga a las calles, ya que el efecto de la metralla -cientos de pequeñas bolas de acero- que Hizbollah coloca en las cabezas de combate de sus cohetes -buscando maximizar la muerte de civileses devastador.

    Según fuentes policiales locales, al menos 200 cohetes cayeron en Israel durante la jornada. Desde mediados de la última semana, la milicia libanesa ha intensificado sus ataques en más de 50%, si se comparan las estadísticas de los últimos días con las de las tres primeras semanas de la contienda. Antes del inicio de la guerra, se afirmaba que Hizbollah poseía unos 15.000 cohetes provistos por Siria e Irán y potenciados en el Líbano.

    Ayer, en una comparecencia ante el Consejo de Ministros, el general Amos Yadlin, jefe del servicio de Inteligencia Militar, reconoció que Hizbollah mantiene casi intacta su capacidad ofensiva de corto alcance, a pesar de los masivos bombardeos de Israel por tierra y aire.

    «Los cohetes de corto alcance no dejan ningún rastro, por lo que es más difícil localizarlos», manifestó el alto mando.

    Por el contrario, aseguró que desde la primerafase de la guerra, Israel ha conseguido destruir la mayoría de las plataformas de lanzamiento y cohetes de medio y largo alcance. Una de esas lanzaderas fue destruida ayer en la ciudad de Qana, donde hace ocho días un bombardeo dejó 28 civiles muertos y donde desde ayer se atacó Haifa.

    «El servicio de información sabe de 165 terroristas muertos y conoce sus nombres, y de alrededor de otros 200 que, según nuestras evaluaciones, están bajo los escombros de edificios», añadió Yadlin.

    Mientras, Israel continuó ayer con su ofensiva en el Líbano. La aviación bombardeó nuevamente los barrios sur de Beirut, bastiones de Hizbollah, tras casi 24 horas de tensa calma en la capital libanesa.

  • Ataques aéreos

    Los cazabombarderos realizaron 11 operaciones de combate contra varios edificios de Haret Hreik, Ruweis y Ouzzie, de los que aún se elevaban densas columnas de humo y polvo. Poco después, aviones hebreos también abrieron fuego contra la ciudad meridional de Tiro y diversas áreas del sur del Líbano y el valle de la Beka.

    En uno de esos ataques, seis civiles murieron y cuatro resultaron heridos, según autoridades locales. El gobierno libanés ha cifrado las víctimas civiles en entre 800 y 900.

    También, tres soldados libaneses fallecieron en un bombardeo israelí cerca de Al-Mansouri, sur del Líbano, dijeron fuentes de la fuerza interina de la ONU desplegada en la frontera entre el Líbano e Israel (UNIFIL).

    Asimismo, se informaron enfrentamientos armados en los pueblos libaneses de Al-Tiri, Beit Lif y Rajamin, donde varios milicianos fueron abatidos por tropas israelíes.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar