Fuerzas de seguridad iraníes se enfrentaron ayer con
cientos de manifestantes para impedirles asaltar la embajada
británica en Teherán. Reclamaban que se condene
a muerte «por espionaje» a los 15 soldados cautivos.
Teherán (AFP, Reuters, EFE) - Unos 200 estudiantes islamistas se congregaron ayer frente a la Embajada de Gran Bretaña en Teherán para protestar por la presunta entrada ilegal de los marinos retenidos y reclamar violentamente su condena a muerte.
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Varios petardos estallaron en el interior del complejo de la misión diplomática, protegida por decenas de policías antidisturbios y varias barricadas que mantenían a los manifestantes a distancia.
Los manifestantes, miembros de la milicia islamista Basidj, arrojaron piedras contra la embajada y exigieron un juicio a los marinos capturados y la expulsión del embajador de Londres.
«¡Muerte a Gran Bretaña, muerte a Estados Unidos y muerte a Israel!», gritaban los manifestantes.
Artefactos artesanales
Un testigo afirmó que hubo ocho estallidos provocados por pequeños artefactos explosivos de fabricación artesanal. Sin embargo, la protesta no dejó heridos ni daños, según el Foreign Office.
Testigos reportaron que pudieron verse columnas de humo en la sede diplomática y se produjeron choques entre manifestantes y agentes encargados de la seguridad, quienes evitaron una toma del edificio.
En tanto, otra protesta se produjo frente a la sede del Ministerio de Interior, donde los manifestantes reclamaron que los 15 soldados británicos sean condenados a muerte por espionaje.
La disputa por los soldados cautivos se produce en momentos de grandes tensiones debido al controvertido programa nuclear de Irán, sospechado de tener fines militares. La tensión causó en los últimos días que los precios del petróleo se elevaran hasta alcanzar niveles máximos en seis meses.
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