Militantes
del sindicato
boliviano
de choferes
golpean a
un colega
que no se
adhirió al
paro. El
gobierno de
Evo
Morales
comienza a
enfrentar
protestas
sociales.
La Paz (EFE, Reuters) - Una huelga de los choferes de transporte urbano, taxis y autobuses de larga distancia paralizó ayer parcialmente varias ciudades de Bolivia, mientras que otra huelga de maestros obligó a cerrar las escuelas públicas del país. Mientras, anoche el Comité Cívico del departamento (provincia) de Chuquisaca (sudeste) anunció que hoy realizará una huelga de 24 horas contra el gobierno, al que acusa de desatender a la región.
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El secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, José Luis Cardoso, señaló que la huelga fue acatada por sus afiliados en la mayoría de las ciudades y tuvo un efecto «contundente» en el transporte por carreteras, pues las empresas de autobuses suspendieron sus servicios. Al cierre de esta edición el poderoso sindicato anunció la suspensión de la protesta para abrir una negociación de 60 días.
La Confederación rechaza el cobro de multas indexadas al valor del dólar, el pago por la inspección técnica de los vehículos de servicio público y la denominada «tercera placa», un adhesivo de seguridad con información sobre el vehículo y su propiedad que las alcaldías entregan sólo a los choferes que tienen sus impuestos al día.
En La Paz, los conductores bloquearon al menos doce puntos de la ciudad, agredieron los vehículos de sus colegas que no acataron la medida y se enfrentaron con la Policía, aunque no hubo incidentes mayores.
La ministra del Interior, Alicia Muñoz, señaló que la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, fue el lugar donde más seguimiento tuvo la huelga, mientras que en otras seis ciudades se vio «una relativa normalidad» en el transporte.
De hecho, la convocatoria a la huelga contra el gobierno de Evo Morales fue desoída en las orientales Santa Cruz, Trinidad y Cobija, según el informe proporcionado por Muñoz.
Al mediodía, el gobierno comenzó a dialogar con la directiva de los choferes con el propósito de que suspendan la medida de presión convocada por dos días.
En el otro conflicto, la Confederación de Maestros Urbanos inició una huelga de 48 horas que tuvo un seguimiento generalizado, aunque el gobierno lo atribuyó al paro del transporte, y no alcanza a los del sector rural que trabajan con normalidad.
El ministro de Educación, Félix País, señaló que si no hubiera sido por la ausencia de transporte, la mayoría de los profesores pudo haber asistido a dar sus clases cotidianas. Los docentes reclaman a País la celebración de un nuevo congreso de educación para revisar los resultados de otro realizado en julio pasado, cuando se diseñó un polémico proyecto de ley educativa que los maestros rechazan porque no incorpora sus demandas.
El dirigente del sector, René Fernández, dijo que además reclaman el pago de bonos atrasados y la creación de nuevos puestos de trabajo.
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