El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La causas del fuego en la terminal aérea de Amsterdam, que comenzó poco después de la medianoche y tardó varias horas en ser controlado, eran desconocidas.
Un portavoz del Ministerio de Justicia dijo que la policía investigaba declaraciones de detenidos sobre que los guardias no le dieron importancia en un primer momento a los avisos de fuego, causando pánico entre los prisioneros.
"Nos mantenían encerrados. Nuestras gargantas estaban lastimadas. Pateábamos y gritábamos", afirmó a la televisión holandesa un detenido que no fue identificado.
El fuego se esparció por casi una docena de celdas, con espacio para dos personas.
Por su lado, el ministro de Justicia, Piet Hein Donner, quien visitó el complejo con la ministra de Inmigración, Rita Verdonk, informó que ocho detenidos estaban desaparecidos y eran buscados con helicópteros.
Imágenes de televisión mostraron a las llamas tragándose varios edificios y el humo saliendo por las ventanas mientras los prisioneros se resguardaban con cobijas detrás de la alta cerca que rodea el complejo.
Jan Beekman, un alto oficial de la policía militar, explicó en una conferencia de prensa que cuatro de los 15 heridos -entre los que hay socorristas- aún estan hospitalizados, mientras que otros fueron dados de alta tras realizarles curaciones.
Una persona estaba seriamente herida.
El Consejo Holandés de Seguridad, un organismo independiente, dijo que inició una investigación sobre el incendio. La agencia de noticias holandesa ANP explicó que fue el segundo fuego que se desata en el complejo, abierto en el 2002.
Un portavoz del aeropuerto aclaró que el siniestro no tuvo impacto sobre los vuelos.
Había unas 300 personas detenidas en el complejo en el momento del fuego. Los prisioneros que sobrevivieron fueron trasladados a otras cárceles, según ANP.
La policía aclaró que todos los muertos eran detenidos, pero no dio detalles de sus nacionalidades.
El gobierno holandés, de centro derecha, es criticado por su trato a los inmigrantes ilegales y sus planes para expulsar a 26.000 extranjeros que no consigueron asilo en el país.
Dejá tu comentario