París (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El polémico Contrato Primer Empleo (CPE) entró ayer formalmente en vigor en Francia, en la víspera de que el gobierno se reúna en pleno y dos días antes de una nueva jornada de masivas protestas.
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Con la publicación ayer en el Boletín Oficial del Estado de la ley de igualdad de oportunidades, en la que el CPE figura como un artículo, cualquier empresario puede teóricamente recurrir a ese contrato destinado a los menores de 26 años.
Sin embargo, el presidente, Jacques Chirac, pidió al gobierno que adopte las disposiciones necesarias para que no se firme ningún CPE hasta que se modifiquen por ley los puntos más polémicos. El mandatario solicitó que el período de prueba se reduzca de dos años a uno, y que se explique al contratado las causas del despido.
No obstante, nada impide a partir de ayer a un empresario recurrir a la fórmula del CPE, una vez que está en vigor, según el jefe del principal partido de la oposición, el socialista François Hollande.
Según fuentes patronales citadas por el diario «Le Parisien», un allegado al primer ministro, Dominique de Villepin, contactó el sábado con el presidente de las Pymes, Jean-François Roubaud, para pedirle que utilicen el CPE a partir de mañana, es decir, a partir de la quinta jornada de huelgas y manifestaciones convocada por los sindicatos.
Impulsor y firme defensor de su CPE, De Villepin, que hoy reúne en pleno a su gobierno, asegura que no se sintió desautorizado por la decisión de Chirac de optar por su « promulgación sin aplicación».
Esa petición equivale, según los analistas, a una suspensión de «facto» del CPE, aunque esa palabra no fue utilizada por Chirac en su mensaje del pasado viernes, seguido por 20,6 millones de franceses.
El 62% de los franceses está «poco» o «nada de acuerdo» con la salomónica decisión de Chirac, según un sondeo publicado ayer. Se trató de uno de los peores resultados registrados por un presidente de la V República tras una intervención televisada.
Peor aun, 70% de los encuestados encuentra que Chirac está debilitado y 75% piensa lo mismo, pero sobre De Villepin.
Esa impopularidad es « inevitable» en una «crisis», según De Villepin, que en su primera entrevista tras el mensaje de Chirac publicada ayer por el «JDD», reconoce que cometió «errores» en su gestión del CPE, del que fue desposeído.
Y es que al pasar a manos de los jefes de filas de los grupos parlamentarios de la Unión para el Movimiento Popular (UMP), el dossier queda, en realidad, bajo la batuta del presidente de su partido, Nicolas Sarkozy, quien, una vez más, se dispone a desempeñar el papel de salvador.
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