Incidentes entre refugiados y la policía en Croacia
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Milanovic se reunió este jueves en Zagreb con su homólogo austríaco, Werner Faymann, para analizar esta nueva etapa de la crisis de los refugiados.
Tanto Faymann como Milanovic coincidieron en que la cuestión de los refugiados es "un desafío común de Europa que no afecta a países individuales", según la agencia de noticias austríaca APA.
Las "medidas adicionales" indicadas por Ostojic produjeron los primeros encontronazos en la estación ferroviaria de Tovarnik, sobre el límite serbo-croata, al mismo tiempo que el gobierno croata declaraba que la cantidad de migrantes se le había hecho inmanejable.
Durante la noche habían arribado a ese punto de la frontera croata 40 autobuses y 180 taxis que trasladaban refugiados, que se apeaban y cruzaban a pie a suelo croata, y que seguían llegando más, informaba la TV pública serbia RTS, reproducida por la agencia de noticias EFE.
Desde la frontera, los refugiados son llevados en trenes y autobuses a centros de alojamiento, pero el sistema está subdimensionado.
El ministerio del interior confirmó poco después de las 14, hora local (10 hora argentina), que hubo peleas cuando la policía empezó a impedir que los refugiados caminaran por las vías en dirección a Zagreb después de que unas 500 personas se lanzaran hacia allí desde la atestada estación, informó desde el terreno un enviado del periódico británico The Guardian.
El ministerio agregó que estaban agregando micros para trasladar a los refugiados a la capital del país.
También en la localidad fronteriza de Batina se rompió el dique y los refugiados atravesaron las líneas policiales. La cadena de TV británica Sky News mostró centenares de personas superando por completo la guardia policial para internarse en Croacia tras pasar el límite.
El ministro del interior de Croacia, Ranko Ostojic, informó, en un pronunciado viraje en relación al día anterior, que su país consideraría inmigrantes ilegales a todos los que no pidieran asilo, y agregó que su país ya no podía aceptar más gente.
Al momento de la declaración, la suma de migrantes había trepado ya a 7.300 personas, según The Guardian. La cifra triplica el total de personas que llegó durante todo 2014.
Los últimos informes, de la cadena de noticias británica Sky News, indicaban que la situación en Tovarnik se estaba tranquilizando a medida que los varados terminaban de pasar los controles. Por las calles de la pequeña aldea, miles de refugiados deambulaban preguntando por el camino a Zagreb.
Entretanto, Eslovenia, el próximo paso de los refugiados por la nueva ruta balcánica hacia Europa del Norte, informó a la Comisión Europea que su frontera con Hungría estará cerrada por al menos 10 días a contar desde este jueves.




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