Asustados por su desconocimiento acerca de la guerra, un grupo de argentinos asistió a una especie de clase en la que recibió instrucciones sobre cómo usar las máscaras antigás y qué hacer en caso de un ataque.
La mayoría de los asistentes se mostró temerosa y con incertidumbre por la situación en Irak. "Temo por mí y por mis hijos. No saber qué hacer, que ellos estén llorando. Cómo contenerlos", dijo una de las participantes en la clase. Sin embargo, no descartan una salida pacífica a la crisis, como afirmó otro de los inmigrantes: "Yo confío en la sensatez de los hombres antes de hablar de guerra con Irak".
Por su parte, Ilan Architecter, director del Centro de Absorción de Inmigrantes, aseguró que "la gente puede estar muy tranquila acá. Lo vemos que están, que es así, que ésa es la realidad".
Algunos de estos inmigrantes llegaron a Israel hace días o semanas; otros ya llevan más tiempo. Pero todos coinciden en que no se replantearían su decisión de emigrar a este país. "Es el lugar en donde quise estar, en donde quiero criar a mi hija", dijo una argentina que también asistió a la clase.
Otra de las participantes declaró: "No sé dónde tengo más miedo; si allá o acá. Allá no conocía al enemigo".
Con la esperanza de no tener que poner en práctica los conocimientos que les impartió el ejército israelí, estos argentinos continúan su vida cotidiana en Israel con la incertidumbre, no sólo de la amenaza de guerra, sino de saber si estarían mejor en la Argentina.
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