La Corte Suprema de Estados Unidos puso fin ayer a una polémica que data desde 1998 al determinar que una ley que condena a quienes difundan imágenes pornográficas en Internet, que pueden ser vistas por menores, es inconstitucional, ya que atenta contra la libertad de expresión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La ley, promulgada por Bill Clinton en ese año, provocó desde el comienzo una fuerte polémica y, de hecho, nunca se llegó a aplicar, ya que fue trabada por un tribunal inferior. Ahora, tras la decisión de ayer, el gobierno deberá volver a esa corte de menor rango para probar que la norma no amordaza la libertad de expresión.
Frente a los argumentos del gobierno, organizaciones como la Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU) sostienen que la ley restringe el acceso a material que los adultos pueden comprar legalmente. Esta prevé multas de hasta 50.000 dólares por introducir material «per-judicial» para los niños en las páginas de Inter-net a las que pueden acceder. La propia Corte Suprema se mostró fuertemente dividida en su fallo: la declaración de inconstitucionalidad se dio por una ajustada mayoría de cinco votos contra cuatro.
La mayoría consideró que en lugar de condenar a los difusores es preferible hacer hincapié en las nuevas tecnologías y filtrar las imágenes que podrían herir la sensibilidad de los niños. «La utilización de un filtro permite que no se clasifiquen ciertos documentos en una categoría criminal», explicó el juez Anthony Kennedy.
Dejá tu comentario